martes, 8 de enero de 2019

HUGO ARIEL CASCIA

FILOSOFIA ZEN

“Tao de la Física” Fritjof Capra

Cuando la mente china entró en contacto con el pensamiento hindú, en la forma del Budismo, alrededor del primer siglo d.c, dos desarrollos paralelos sucedieron. Por un lado, la traducción de los sutras budistas estimularon a los pensadores chinos y los llevó a interpretar las enseñanzas del Buddha hindú a la luz de sus propias filosofías. De esta manera surgió un muy fructífero intercambio de ideas, que culminaron, en la escuela Hua-yen (sanscrito: Avatamsaka) de budismo en China y la escuela Kegon de Japón.
Por otro lado, el lado pragmático de la mentalidad china respondió al impacto del budismo hindú, concentrándose en los aspectos prácticos y desarrollándolos en una forma especial de disciplina espiritual que recibió el nombre de Ch’an, una palabra normalmente traducida como “meditación”. Esta filosofía Ch’an fue eventualmente adoptada por Japón, alrededor del año 1200, y ha sido cultivado ahí bajo el nombre de Zen, una tradición que se mantiene viva hasta la actualidad.
La filosofía Zen es una mezcla única de filosofías e idiosincrasias de tres culturas diferentes. Es una forma de vida típicamente japonesa, y aún así refleja el mistisismo de la India, el amor de la naturalidad y espontaneidad del Taoismo y el pragmatismo profundo de la mente Confusianista.
 HUGO CASCIAA pesar de su carácter tan especial, Zen es puramente budista en su esencia pues su objetivo no es ni más ni menos que el de Buddha: el lograr la iluminación, una experiencia conocida en Zen como satori. La experiencia de la iluminación es la esencia de todas las escuelas de filosofía orientales, pero Zen es única en que se concentra exclusivamente en esta experiencia y no está interesada en ninguna interpretación más allá de esta. En las palabras de Suzuki, “Zen es la disciplina en iluminación”. Desde el punto de vista del Zen, el despertar de Buddha y el enseñar de Buddha, que todos tenemos el potencial de lograr la iluminación son la esencia del Budismo. El resto de la doctrina, incluido en los voluminosos sutras, es visto solamente como suplementario.
La experiencia del Zen es, por lo tanto, la experiencia de la iluminación, de satori, y ya que esta experiencia, finalmente, trasciende toda categoría de pensamiento, Zen no se interesa en ninguna abstracción ni conceptualización. No tiene ninguna doctrina o filosofía especial, ningún credo ni dogma formal y enfatiza su libertad de todo pensamiento fijo, esto la hace verdaderamente espiritual.
Más que cualquiera otra escuela de misticismo oriental, Zen está convencido de que las palabras nunca expresarán la verdad última. Debe haber heredado su convicción del Taoísmo, que mostraba la misma actitud sin compromisos. “Si alguien pregunta sobre el Tao y otro le responde”, dijo Chuang Tzu, “ninguno de ellos lo conoce”.
Pero la experiencia Zen puede ser pasada de Maestro a discípulo, y ha sido, de hecho, transmitido por muchos siglos por métodos especiales propios de Zen. En un resumen clásicode cuatro lineas, Zen es descrito como:
Una transmisión especial externa a las escrituras.
No sostenida por palabras ni letras,
Apuntando directamente a la mente humana,
Mirando directamente a la naturaleza propia y alcanzando el estado de Buddha.
Esta técnica de “apuntar directamente” constituye el sabor especial de la filosofía Zen. Es típico de la mente japonesa, que es más intuitiva que intelectual y que le gusta entregar los hechos como hechos, sin comentario alguno. Los maestros Zen no son adeptos a la palabrería y aborrecen todo tipo de teorización y especulación. De esta manera desarrollaron métodos que apuntan directamente a la verdad, con acciones y palabras repentinas y espontáneas, que exponen paradojas del pensamiento conceptual y, como los koans, están orientados a parar el proceso mental del pensamiento, preparando así al estudiante a la experiencia mística. Esta técnica se ve muy bien ilustrada en los siguientes ejemplos de cortas conversaciones entre maestro y discípulo. En estas conversaciones, que forman la mayor parte de la literatura Zen, los maestros hablan lo menos posible y usan sus palabras para cambiar la atención del discípulo desde los pensamientos abstractos a la realidad concreta.
Un monje, pidiendo instrucción, le dijo a Bodhidharma:
“No tengo nada de paz mental. Por favor, apacigüe mi mente.”
“Trae tu mente aquí al frente mío”, replicó Bodhidharma, “y yo te lo apaciguaré!”
“Pero cuando busco mi propia mente,” dijo el monje, “no la puedo encontrar.”
“Eso!”, replicó energéticamente Bodhidharma, “he apaciguado tu mente!”
Un monje le dijo a Joshu: “Acabo de entrar a este monasterio. Por favor enséñame.”
Joshu preguntó: “Has comido tu potaje de arroz?”
El monje responde: “Ya he comido.”
Joshu dice: “Entonces será mejor que laves tu plato.”
Estos diálogos hacen notar otro aspecto del Zen que es característico. La iluminación en Zen no significa retirarse del mundo, sino al contrario, una activa participación en la vida cotidiana. Este punto de vista atrajo mucho a la mentalidad china que le colocaba mucha importancia a una vida práctica y productiva y a la idea de la perpetuación de la familia, por lo que no podía aceptar el carácter monástico del Budismo hindú. Los maestros siempre hacían hincapié que Ch’an, o Zen, estaba en nuestras experiencias diarias, la “mente de todos los días”, como proclamaba Ma-tsu. Se enfatizaba el despertar en el medio de las actividades diarias y dejaban muy en claro que veían a la vida diaria, no sólo como la forma de lograr la iluminación, sino como la iluminación misma.
HUGO CASCIA ZEN
En Zen, satori significa la inmediata experiencia de la naturaleza Buddha de todas las cosas. Primero y más importante entre éstas, están los objetos, hechos y personas involucradas en la vida diaria, de tal manera de que aunque enfatiza las cosas prácticas de la vida, Zen aun así es profundamente mística. Al vivir enteramente en el presente, dándole atención completa a los asuntos diarios, alguien que ha logrado satori experimenta la admiración y misterio de la vida en cada situación:
Qué maravilloso ésto, cuan misterioso!
Cargo la leña, saco agua del pozo.
La perfección de Zen es por lo tanto vivir la vida diaria en forma natural y espontánea. Cuando a Po-chang se le pidió definiera Zen, dijo, “Cuando tengo hambre, como, cuando estoy cansado, duermo.” Aunque esto suene simple y obvio, como tantas otras cosas en Zen, es de hecho una tarea bastante difícil. Recobrar la naturalidad de nuestra naturaleza original requiere largo entrenamiento y constituye un gran logro espiritual. En las palabras de un dicho Zen muy famoso:
Antes de estudiar Zen, las montañas son montañas y los ríos son ríos; mientras estás estudiando Zen, las montañas ya no son montañas y los ríos ya no son ríos; pero una vez que alcanzas la iluminación las montañas son nuevamente montañas y los ríos nuevamente ríos.
El énfasis sobre la naturalidad y espontaneidad muestra claramente las raíces Taoístas pero la base para este énfasis es estrictamente Budista. Es la creencia en la perfección de nuestra naturaleza original, la realización de que el proceso de iluminación consiste meramente en transformarnos en lo que ya somos desde un principio. Cuando se le preguntó al maestro Zen Po-chang sobre buscar la naturaleza Buddha, respondió, “Es muy parecido a montar un buey en busqueda del buey.”
Hay dos escuelas principales de Zen en Japón actualmente, difieren en sus métodos de enseñanza. La escuela Rinzai o “repentina”}, utiliza el método koan, se da prominencia a entrevistas formales periódicas con el maestro, llamadas sanzen, durante las cuales se le pregunta al estudiante su visión actual sobre el koan que ha estado tratando de resolver. La resolución de un koan involucra largos periodos de intensa concentración que llevan a una revelación repentina de satori. Un maestro con experiencia sabe cuando un estudiante ha llegado al borde mismo de la iluminación repentina y le es posible choquearlo a una experiencia satori con acciones inesperadas, tales como un golpe con una varilla o un grito fuerte.
La escuela Soto o gradual evita los métodos de shock de Rinzai y apunta hacia la maduración gradual del estudiante Zen, “como la brisa de primavera que acaricia la flor, ayudándola a florecer.” Propugna ‘el sentar tranquilo’ y el uso de su propio trabajo común como dos formas de meditación.
Ambas escuelas le confieren la mayor importancia a zazen, o meditación sentado, que es practicado en los monasterios Zen todos los días por muchas horas. La postura correcta y la respiración son las primeras cosas que debe aprender un estudiante de Zen. En el Zen Rinzai, zazen es usado para preparar la mente intuitiva para poder manejar el koan, y la escuela Soto lo considera la forma más importante para ayudar al estudiante a madurar y evolucionar hacia satori. Más que eso, es considerado como el logro visible de la naturaleza Buddha de uno mismo; cuerpo y mente siendo fusionadosen una unidad armónica que no requiere ninguna mejoría. Como dice un poema Zen,
Sentado tranquilo, haciendo nada,
La primavera llega, y el pasto crece por sí solo.
Ya que Zen asegura que la iluminación se manifiesta en las actividades diarias, ha tenido enorme influencia en todos los aspectos de la forma tradicional de vida japonesa. Estas no sólo incluyen las artes de la pintura, caligrafía, diseño de jardines, etc., y las variadas artesanías sino también en actividades ceremoniales como servir el té o el arreglo de flores y las artes marciales como el tiro con arco, la espada, el judo, el karate-do, etc. Cada una de estas actividades es conocida en Japón como un do, esto es, un tao o una ‘vía’ hacia la iluminación. Todas exploran varias características de la experiencia Zen y pueden ser usadas para entrenar la mente y llevarla en contacto con la realidad última.
Las artes recién mencionadas son todas expresiones de espontaneidad, simplicidad y la total presencia de la mente característica del Zen, las actividades lentas y rituales de cha-no-yu, la ceremonia japonesa del té, los movimientos de manos espontáneas requeridas para la caligrafía y la pintura y la espiritualidad de bushido, “la vía del guerrero”. Mientras que requieren de la perfección de la técnica, la maestría real sólo se logra cuando se trasciende la técnica y el arte se transforma en un “arte sin arte”, brotando del subconciente.
Somos muy afortunados en tener una descripción maravillosa de tal “arte sin arte” en el pequeño libro de Eugen Herrigel, Zen en el arte del Tiro con Arco. Herrigel utilizó más de cinco años con un renombrado maestro japonés para aprender su arte “místico” y nos da en su libro una descripción de cómo experimentó Zen a través del tiro con arco. Nos describe como el tiro con arco le fue presentado como un ritual religioso que es “bailado” en movimientos espontáneos, libres de esfuerzo y propósito. Le tomó muchos años de práctica dura, lo que transformó todo su ser, como aprender a estirar el arco “espiritualmente”, con un tipo de fuerza no esforzada, y como liberar la cuerda “sin intención”, dejando que el tiro “caiga del tirador como una fruta madura”. Cuando llegó al clímax de perfección, el arco, flecha, objetivo y arquero, todos se fundían los unos en el otro y él no disparaba sino que “esto” lo hacía por él.
La descripción de Herrigel del tiro con arco es una de las más puras recolecciones de Zen pues no habla en ningún momento de Zen.
La flexibilidad se define como el rango de movimiento (ROM) de una articulación o conjunto de articulaciones siendo mayor en las mujeres que en hombres cuya elasticidad puede ver aumentada con calor y reducida a bajas temperaturas, las limitaciones se pueden ver determinadas por estructuras del tejido conectivo tales como capsulas articulares, ligamentos, tendones y músculos.
El estiramiento elástico es una condición temporal, en contraste, la elongación que ocurre durante un estiramiento plástico se mantiene, incluso luego de eliminar la carga, cuando se elimina el estiramiento, la deformación elástica se deshace, pero la deformación plástica se mantiene.
Los atletas que utilizan los estiramientos estáticos en la entrada en calor comienzan la práctica con una mínima elevación de la temperatura central. Esto significa que se están perdiendo de los beneficios de incrementar la temperatura central.
El estiramiento balístico (rebote) es un movimiento rápido creando un impulso que mantiene el movimiento a través de todo el ROM hasta que el músculo alcanza su límite de estiramiento teniendo como desventajas un riesgo en exceder los límites de extensibilidad de los tejidos involucrados, requerimientos mayores de energía y activación de los reflejos de estiramiento.
Hugo Cascia
El estiramiento estático implica el estiramiento pasivo hasta una posición casi máxima y el mantenimiento de la posición durante un extenso período de tiempo (30 segundos).
Cuando se realiza luego de una entrada en calor efectiva, la flexibilidad dinámica puede ser un método efectivo para desarrollar la flexibilidad necesaria para realizar diversas destrezas deportivas de forma segura y efectiva.




lunes, 30 de abril de 2018

La Mente Zen: una filosofía de vida para liberar el estrés

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¿Cómo reaccionas cuando tu trabajo o tu vida personal es una fuente constante de ajetreo, tensión y estrés?
O ¿Cuál es tu respuesta si tu vida es relativamente libre de estrés, pero algo explota y te encuentras de repente en medio del caos y una alta tensión?
Complicado asunto, ¿verdad?
Bueno, pues aquí es cuando puedes usar la filosofía de la Mente Zen o el Arte de Dejar Irpara liberar el estrés.
Ahora te estarás preguntando ¿Zuzel, Qué es esto de la Mente Zen?
Pues para que me entiendas te pondré un ejemplo:
Imagina que tienes que entregar un trabajo importante y la fecha límite se acerca. A medida que pasan los días tu nivel de estrés aumenta.

¿Pero cuál es la causa del estrés?
No es el trabajo en sí, ya que este es una serie de acciones que tienes que ejecutar.
Tampoco es la fecha límite, esto es solo una limitación de tiempo.
Lo que realmente nos estresa es nuestra apreciación de las circunstancias externas y nuestra incapacidad para manejarlas. El miedo a no conseguir realizar la tarea, el temor a quedar en ridículo o a que los demás nos vean como incompetentes. El temor, las expectativas y las creencias limitantes son las raíces del estrés. Cuando deseamos que las cosas resulten de una cierta manera, cuando queremos cumplir los plazos y hacer las cosas perfectas, cuando tenemos miedo de fracasar, cuando esperamos demasiado de los demás y sobre todo de nosotros mismos.
¿Te suenan familiares estas situaciones?
Imagínate ahora cómo sería si pudiéramos dejar ir las expectativas de que las cosas salgan como tú quieres. Imagina que todas esas expectativas y creencias son ilusiones e ideales a los que te estás aferrando. Puede que las cosas salgan como tú pensabas, pero puede que resulten de muchas otras maneras y es importante que aceptes que no tienes el completo control sobre los resultados.
La Mente Zen consiste en ver que nuestras expectativas son ilusiones, que no son reales, y por lo tanto las podemos dejar ir, respirando, sonriendo y estando agradecidos. La Mente Zen es hacer de ese momento caótico una meditación, atravesar el estrés desde la aceptación, no desde la huida o la lucha. Estar presentes cuando perdemos el control de nuestras emociones y tomar consciencia.
La Mente Zen es la clase de Mente que puede ver las cosas tal y como son, y que es capaz de darse cuenta de la naturaleza original del todo. Debemos mantener esa actitud no sólo durante la meditación, sino también en la vida. Prestamos atención completa como si nos estuviéramos autodescubriendo por primera vez.

GRATITUD ANTE SITUACIONES ESTRESANTES

Estoy segura de que muchas personas hablan acerca de la gratitud, pero ¿con qué frecuencia la aplicamos a las situaciones del día a día? Las cosas se están poniendo peliagudas en el trabajo, nuestro jefe está cabreado, nuestros compañeros son groseros, o nuestros niños están insoportables o alguien no te ama como te gustaría. Esto te causa ira, ansiedad, infelicidad o ¿puedes sentirte agradecido? Deja ir las quejas y encuentra una forma de estar agradecido, no importa cuál. Siempre hay un lado positivo en todas las situaciones.
Haciendo esto, alcanzas un estado de paz interior, independientemente del evento aparentemente estresante que está ocurriendo alrededor tuyo. Todo lo que tienes que hacer es relajarte en el momento en que estás, dejando ir poco a poco las emociones negativas y las tensiones, soltando las expectativas hacia los resultados.

PASOS QUE UNA MENTE ZEN PONE EN PRÁCTICA PARA DEJAR IR EL ESTRÉS

PASO 1: TOMAR CONSCIENCIA CUANDO ESTAMOS ESTRESADOS

Cuando nuestro mecanismo de alarma se activa, ¿qué es lo que está sucediendo?
¿Cuál es nuestra reacción?
¿Qué temor tenemos?
Tenemos que ser observadores de nuestras reacciones y comportamientos.
Algunas personas saltan a la acción inmediatamente, otras personas se enfadan o se abruman, hay otras que sienten pena de sí mismas y desean que las cosas sean de otra manera.
Si tu respuesta ante un determinado suceso es el temor, es porque te estás aferrando. Probablemente es un ideal, o quieres controlar algo porque te niegas a dejar ir la concepción que has tenido hasta el momento. Puede que te estrese pensar en algo que quieres que resulte de una cierta manera, para que encaje con tus expectativas y exigencias.
Por ejemplo respecto a una persona, si estás diciendo: “Él debería hacer esto” o “debería ser así” entonces estás inmerso en una expectativa que te causa tensión e incomodidad.

PASO 2: IDENTIFICA LAS CAUSAS DEL ESTRÉS

Este es el paso más importante de todos, identificar las cosas que te estresan en tu vida es el primer paso hacia eliminarlas. Toma 10 minutos para pensar sobre qué te estresa durante el día. ¿Qué situaciones te estresan? ¿Qué personas, actividades, cosas te causan estrés en tu vida?

PASO 3: DATE CUENTA DE QUE TODO ESO NO ES REAL

Este anhelo de poder controlar el fluir de las cosas y los resultados, es sólo una creación de tu mente. Como es algo que no es real y que nos hace daño, podemos decidir soltarlo, dejarlo ir.

PASO 4: SÉ CONSCIENTE DE QUE TE ESTÁ LASTIMANDO

Esta apreciación negativa de tu situación te está causando estrés, lo que te impide disfrutar y ser feliz. Sé consciente del daño que te hace.

PASO 5: NO TE TOMES LAS COSAS COMO ALGO PERSONAL

Muchas veces en situaciones conflictivas con otras personas, nuestra respuesta es tomarnos su comportamiento como una ofensa. Si alguien hace algo que no nos gusta, tendemos a interpretarlo como una afrenta personal.
¿Tenemos hijos y no limpian la habitación? Inmediatamente pensamos que nos están faltando el respeto.
¿Nuestra pareja no se muestra hoy cariñosa? Pensamos que no le importamos tanto como debería ser.
¿Alguien se comporta de forma grosera en el trabajo? Pensamos ¿Cómo me puede tratar de esa manera?
No podemos controlar gran parte del tiempo, las cosas que suceden y lo cierto es que no podemos controlar cómo actúan los demás. La única cosa que podemos controlar es nuestra respuesta, y esta respuesta es muy importante. Podemos responder al mismo evento con ansiedad e ira, o podemos responder con ecuanimidad.
Algunas personas creen que el universo está personalmente en contra de ellos. Pero la verdad es que no es nada personal, es un problema de la otra persona. Los demás están haciendo las cosas lo mejor que pueden. Puedes aprender a no interpretar estos conflictos como una ofensa y en lugar de eso, verlo como un evento externo a ti (como cuando ves una hoja cayéndose o un ave que vuela a lo lejos), así puedes responder desde la serenidad y el cariño o hay veces que ni siquiera necesitarás responder.

PASO 6: DEJA IR

Si hay algo que te causa dolor ¿Por qué aferrarse a ello? No vale la pena. Si dejas ir, liberas el dolor y se queda una sensación de calma que te permitirá actuar con más claridad para realizar tus tareas.

LA MENTE ZEN EN MEDIO DEL CAOS

Puede que tú trabajes muchas horas y te estreses. Quizás es un trabajo que te gusta, pero aún así es trabajo y tiene muchas situaciones que te causan tensión. Tal vez llegas a tomar algunos descansos durante el día y los fines de semana.Pero el factor que te causa estrés se mantiene. No importa qué tipo de descansos y vacaciones tomes, la mayor parte de tu tiempo lo pasas haciendo un trabajo extenuante, que exige mucho de ti y eso te estresa. Entonces necesitas estar capacitado para trabajar sin llenarte de tensión. Esta es la práctica de la mente Zen de la que estamos hablando: dejar ir, mientras respiras y sonríes en medio de un día de trabajo estresante.
Si estás en un caso como este, recuerda que tu trabajo será estresante, sólo si tú eliges que lo sea. Te recomiendo que crees la práctica de tomar consciencia de ese momento, deja ir las expectativas, el perfeccionismo, el alto nivel de exigencia, y dite a ti mismo: “Soy libre para hacer las tareas desde la serenidad, elijo conscientemente dejar ir el estrés”. A partir de ahí comienza tarea por tarea, paso a paso, después de todo es lo único que puedes hacer. No te preocupes, sólo ocúpate desde la paz, la alegría y el amor, las cosas no se harán más rápido ni mejor como consecuencia de tu estrés, sino todo lo contrario. Si te estresas estás afectando tu salud y tu capacidad de actuar.
Puedes encontrarte alguna vez en una situación en que tu compañero de trabajo está gritándote y sacándote de quicio. Esto es altamente estresante hasta que te das cuenta de que te está gritando por algún problema que no es realmente sobre ti. Él puede estar teniendo un mal día, piensa que también tiene sus preocupaciones. Y tú te estás aferrando a las expectativas de que todo el mundo a tu alrededor debería comportarse perfectamente, lo que por supuesto es una absurda fantasía. Deja escapar eso y acoge en tu corazón a este ser humano que no es feliz. ¿Qué te parece cambiar toda la perspectiva y preguntarte: Cómo puedo hacer las cosas mejor para esta persona? ¿Cómo puedo abrir mi corazón para entenderlo y llegar a un acuerdo en que los dos salgamos ganando?
Hugo Cascia
Creo que es vital que comprendas que el estrés se origina por circunstancias externas que tú internamente interpretas desde la negatividad y la no aceptación. La clave está en dejar que las cosas sean como son, y que fluyas con ellas, no que te resistas. Debemos ser conscientes de que como mismo el estrés se origina en nuestro interior, su cura también está dentro de nosotros.
Recuerda que la vida es una constante práctica y aprendizaje. Mantente practicando, y desapégate de la creencia de que tengas que lograr todo inmediatamente. Poco a poco irás descubriendo los cambios, y te resultará más fácil dejar ir el estrés e incorporar la paz como el estado natural de tu ser.

ZEN

¿Qué es la filosofía zen?

 | 29 abril, 2013 0 Comentarios
Filosofía Zen
Filosofía zen: un modo de vivir.
Descubra aquí las características que convierten a la filosofía zen en una atractiva experiencia mística para los occidentales.
La filosofía zen, tendencia budista que prevaleció sobre sus similares en la cultura japonesa, se diferencia significativamente de las surgidas en el mundo occidental, y el budismo no es una excepción. Esta corriente religiosa propone una visión de la realidad totalmente distante a la que tenemos en Occidente.

Generalidades de la filosofía zen

El budismo zen no es una filosofía ni una religión en el sentido ortodoxo, sino un modo de vivir y percibir la vida. A diferencia de las doctrinas cristianas, las enseñanzas zen no se definen a partir de engorrosos tratados teóricos, sino que el arte es quien resume y expone con claridad sus principales doctrinas.
De esta manera, es a través de la metáfora y el disfrute de la idea artística que se expresa a sus seguidores. El arte zen es quien traduce mejor sus principales conceptos.
Esta particular doctrina budista propone descubrir la naturaleza de un modo instintivo e inmediato, al experimentar la admiración y el misterio de la vida en cada situación.
El satori o iluminación interior, experiencia fundamental dentro de esta escuela, se alcanza con la práctica continua de la meditación zen, cuando se logra abandonarlo todo y prescindir de cualquier elemento exterior. No por gusto el significado de zen es meditación en japonés.HAPKIDO FORCE

El budismo zen y el individuo

El fin de esta corriente de pensamiento es, pues, que la individualidad del hombre desaparezca y este se fusione con la vida y la naturaleza, como un Todo. El espíritu zen no pretende elevarse por encima de la existencia, sino introducirse en sus “raíces”.
Por ello, promueve la visión tranquila y calmada del universo como el único modo de llegar a comprenderlo. En este contexto, el hombre no debe pretender subyugar a la naturaleza o vivir en conflicto con ella. Él existe o vive como parte de la naturaleza.

Filosofía zen y su relación con Occidente

Vea, entonces, cómo  el budismo zen supone una comprensión del mundo y del hombre distinta a la que predomina en Occidente. Frente al afán de dominación y trascendencia del occidental sobre todo lo que le rodea, la filosofía zen propone una búsqueda integradora del ser humano con la naturaleza.
A diferencia de la afirmación “el mundo nos pertenece”, los discípulos zen declaran que “pertenecemos al mundo”. Actualmente es la corriente budista que más predomina en Occidente. ¿Se imagina usted por qué?

ZEN

10 Principios básicos de la Filosofía Zen

Hoy queremos ofrecerte para tu lectura y aplicación estos diez principios de la filosofía Zen, filosofía que se presenta como el arte de ver dentro de la naturaleza de nuestro propio ser, ayudándonos a liberarnos de las ataduras de nuestra mente y dándonos herramientas para superar las comunes causas de sufrimiento a las que normalmente nos enfrentamos.
Vive aquí y ahora
Este es el único momento que tienes, no hay más que un aquí y un ahora, el pasado es solo alcanzable a través de nuestros recuerdos, el futuro es solo nuestra imaginación trabajando.

Presta atención a todo lo que haces
Concéntrate en eso que haces, si estás escribiendo algo, si estás escuchando una canción, si estás haciendo ejercicio, ata tu mente a esa actividad, procura que tus pensamientos no vuelen a otro lugar, céntrate en la actividad que estés ejecutando, esto es parte de la meditación en movimiento.
Sé fiel a tus sentimientos
Escucha tu corazón, nunca te guiará por el camino equivocado, cuando tus sentimientos sean amargos, establece los cambios que necesites para sentirte a gusto. Nuestros sentimientos y emociones son indicadores de qué tan alineados estamos con nuestros propósitos, por eso estar atentos y ser fieles a lo que sentimos será de importancia vital.
Ámate a ti mismo
El amor por ti mismo es el más importante que puedes sentir hacia cualquier otro ser. Amarte te garantizará bienestar, te ubicará en situaciones cómodas para ti, te permitirá tener relaciones que partan del amor y el respeto. Acéptate como eres y ámate como eres. Eres un ser perfecto tal y como eres.
Aprende a soltar
Dejar ir es uno de las premisas básicas no solo en la filosofía zen, sino en todas aquellas inclinadas a una vida plena, atarte a algo te limita, te encadena, no te deja crecer, no te da espacio a vivir nuevas y mejores experiencias. Toma la experiencia para tu aprendizaje, pero deja ir lo que te hace daño, lo innecesario, lo que te resiente, los pensamientos que te agobian. Acepta y suelta.
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Sé honesto contigo mismo y con los demás.
La honestidad te permitirá decidir óptimamente, te permitirá reconocer tus limitaciones, tus errores, tus aciertos y desaciertos, te permitirá construir relaciones más solidas, con personas que probablemente tengan la honestidad como uno de sus valores.
Ten en cuenta tus deseos
Que tus deseos ocupen lugares prioritarios al momento de tomar decisiones, pensar en tus deseos y trabajar para que se materialicen será un muestra de amor propio y de sentido de propósito.
Sé responsable de ti mismo y del mundo
Eres la persona más importante que tienes a cargo, cuídate y cuida tu mundo, es tu espacio, todos pertenecemos a una unidad, provenimos de lo mismo y estamos conectados… Cuida tu espacio, cuida tu entorno, hazte responsable de tu pedacito, será tu forma de cambiar el mundo.
No te opongas a la corriente de la vida, fluye con ella
No te resistas, mientras mayor capacidad de adaptación tengas, mientras menos resistencia tengas ante los cambios, te será más sencillo disfrutar una vida plena.
vacio-zen (1)
Encuentra la paz interior
Éste ha de ser el fin último, encontrar tu paz no es una tarea sencilla si nuestra mente toma el control, tu paz no dependerá en ningún caso de una situación o de una segunda persona, dependerá de ti, de tu conexión con tu esencia, será un estado que si lo consigues, procurarás siempre.
El Zen es el hecho último de toda filosofía y religión. Todo esfuerzo intelectual debe culminar en él, o más bien debe comenzar en él, si es que ha de rendir frutos prácticos. -Teitaro Suzuki