lunes, 28 de diciembre de 2015

Que es la Filosofía ZEN ?


EL PENSAMIENTO "ZEN" 

UNA APROXIMACIÓN AL PENSAMIENTO ZEN 
Le urge al hombre encontrar un camino que le enseñe a liberarse del seductor engaño de confiarse a los sueños, a la ambición, a los estímulos de una publicidad o de una propaganda exteriores grandilocuentes como orientaciones de su actividad. 
El zen, forma de interpretar la realidad de origen budista, recoge una sencillez de principios de dificil transmisión a través de las palabras, que trata de rescatar al hombre del sufrimiento de la existencia. 

La doctrina zen remarca con especial interés como fundamentos de su enseñanzas: 

- La recuperación de la simplicidad y de la sencillez. 
- La posibilidad de hallarlo todo, paradójicamente, al perderlo todo. 
- Un especial entusiasmo en la riqueza del vacío
- La inexistencia de un principio y un fin. Tan sólo existe el vacío

El zen trata de ser una reconciliación de la persona con el ser sensible, con el cosmos, gracias a la cual el hombre se centra en la realidad que le envuelve captada ahora en su íntima verdad dando de lado a la engañosa verdad que manejamos en el mundo conceptual y lógico. El pensamiento discursivo-lógico-racional-conceptual es descalificado por la postura zen. 

La realidad fundamental de uno mismo, en sí cercana y natural se nos resiste, nos cuesta mucho captar por un simple error de perspectiva mental. 

El zen persigue el derrumbamiento de toda nuestra falsa construcción mental alcanzando así nuestra mismidad. La emancipación de la conciencia, el encuentro con uno mismo integrado completamente en el universo, como mejores líneas de contacto con la realidad. 
¿QUÉ ES EL ZEN? 

El taoismo chino, modo de liberación primitivo, apadrinó el nacimiento del zen, al unirse al budismo mahayana hindú. La fusión de ambas filosofías dieron nacimiento al "zen". 

El zen es un método budista para conseguir una comprensión directa de la realidad (de la vida). Fue difundido durante el Siglo VI desde la India a China donde se le consideró como "lo que apunta directamente al corazón del hombre". 
El zen se basa en una sencillez de principios incomunicables con la palabra, más bien con una simple sonrisa. Es un modo de vida basado en el budismo y en su vía del medio que consiste en evitar los extremos. Los extremos son el abandono a los placeres y el disfruto por un lado, y por el otro la agonía de las mortificaciones y austeridades. 

La doctrina zen persigue en síntesis: 

* Experimentar las realidades cotidianas de forma objetiva, tales como son, y no como nos gustaría que fueran. 
* La recuperación de la simplicidad y sencillez 
* Hallarlo todo al perderlo todo. "La posesión crea conmoción provocada por la ansiedad que hace nacer en el hombre". "La frustración de un deseo reprimido crea ansiedad". 
* Detener el intelecto y la imaginación para poder experimentar las realidades concretas como son realmente. 
* Liberarse del yugo de los "conceptos". Destruir las rígidas formas del pensamiento con el que intentamos poseer la vida. 
* Encontrar el entusiasmo en la riqueza del vacío
* Despertar el sentido innato de la existencia. 
EL VACÍO 

Para el zen vaciarse significa darse cuenta de que realmente no se tiene nada y que nunca se ha tenido nada. Nada que ganar y nada que perder, nada que dar y nada que recibir; ser exactamente así de pobre y sin embargo ser rico en posibilidades inagotables. 

El vacío zen es un vacío dinámico y vivo, inaprehensible y atemporal, cuya verdadera naturaleza permanece desconocida. La esencia de la vida se siente, no se piensa (no se racionaliza o conceptualiza), y cuando se capta se comprende su naturaleza devacío

Ese estado de "desprendimiento" y "ausencia" de deseos es a la vez espiritual y psicológico. 

Un poema zen dice así: "El camino perfecto carece de dificultades excepto la de negarse a admitir preferencias, sólo cuando se ha liberado del odio y del amor se revela plenamente y sin disfraces; una diferencia de un décimo de pulgada es lo que separa al cielo de la tierra. Si quieres verlo con tus propios ojos, no debes tener pensamientos fijos, ni a favor ni en contra." "Todo es adecuado y a la vez nada es adecuado" 

El zen descubre su esencia en la vida trivial y sin acontecimientos extraordinarios, del hombre corriente. Rechaza todas las escrituras (textos) y opiniones de otros en beneficio o preferencia de la experiencia personal. También rechaza las actitudes excesivamente reverente ante los temas sagrados. 

Habla el maestro zen Dogen: 

"Aprender el camino de Buda, es aprender acerca de uno mismo. Aprender acerca de uno mismo es olvidarse de uno mismo. Olvidarse de uno mismo es estar iluminado por todas las cosas del mundo. Estar iluminado por todas las cosas del mundo es prescindir del cuerpo y de la mente propias." 

Habla el maestro zen Ummon: 

"Cuando camines, limítate a caminar. Cuando te sientes, limítate a sentarte. 
Y sobre todo, no titubees." 

LOS PROCESOS MENTALES Y SUS FALSAS REPRODUCCIONES 
Al vivir en la espontaneidad, en la naturalidad, de nada sirven los dogmas y las teorías. Objetivar, cosificar, conceptualizar la realidad es la pretensión obsesiva que persigue el conocimiento convencional del hombre de occidente. 
Todo lo que se presenta frente a él, ya sea divino o humano ha de ser clasificado y encapsulado dentro de una definición rígida e inamovible. De esta forma nos formamos ideas, creencias, deseos y aversiones todas ellas ficticias, ajenas al mundo verdadero de la realidad presente y siempre cambiante. 
NUESTRA PROPIA NATURALEZA (LA INCLINACIÓN NATURAL) 

Nos pasamos la mayor parte de nuestras vidas respondiendo al mundo tal como creemos que se espera de nosotros, lo cual ha dado lugar a la creencia de que poseemos un conjunto de características que, sumadas, constituyen una "personalidad". Pero la verdadera "persona" está debajo de esa máscara pesada y artificial. 

EL OBJETIVO DEL ZEN 

El zen trata de alcanzar el perfeccionamiento o la iluminación del ser humano de forma espontánea, instantánea, instintiva y natural. De forma fulminante se conquista la comprensión de la realidad y la armonía o integración del ser en la totalidad integradora del universo. Luego el camino zen, llega incluso a confundirse con la meta. El zen trata de conseguir vivir en la verdadera realidad, y para ello crea a su alrededor un clima o atmósfera para alcanzar la iluminación. Para ello se sirve de tres elementos: 

- La meditación sentada o zazen, las enseñanzas de los maestros o sutras y los koan. 

El zen persigue la aniquilación del orgullo, la vanidad, la obsesión, la susceptibilidad y la excesiva animosidad. El zen detesta el egoísmo que se manifiesta en efectos calculado (con resultados artificiosos y efectistas) o cualquier otro tipo de autoglorificación. 

EL SATORI ZEN (LA ILUMINACIÓN INMEDIATA) 
Para vivir la verdadera realidad de forma armoniosa con el universo es necesario alcanzar el "satori zen" o "iluminación inmediata". Trás una acumulación de conceptos y argumentaciones se llega al límite de carga admisible y el edificio se derrumba en sí y entonces se abre un nuevo cielo a lo lejos. 
Se trata de una especie de catástrofe espiritual que se presenta súbitamente. Estamos, entonces en el verdadero punto de arranque hacia la iluminación. 
Para ello hemos de: 

* Deshacernos de todas las imágenes ilusorias continuamente repetidas sobre las que ha cristalizado durante tanto tiempo nuestra voluntad y que nos han proporcionado tantas angustias y preocupaciones. 
* Olvidarnos de nuestro "yo", siempre tomado tan a pecho y siempre origen de sufrimiento. 
* Desterrar todas las obsesiones que continuamente nos crispan, paralizan y absorben nuestra energía 
"En el misterio de la paz interior no se puede entrar racionalmente, con la lógica. Sólo es posible a través de la ininteligibilidad". 
Una vez alcanzado el satori, las excitaciones exteriores ya no provocan deseos contradictorios de manera que el hombre, a partir de entonces, ya no sufre con las miserias de la vida. 

La ascensión al satori lleva consigo la disipación de todas las dudas e indecisiones. Ya no hay nada de lo que evadirse. Las complicaciones pasadas y presentes, siempre para nuestro intelecto, gravosas e innumerables, ya no valen la pena. 

Hasta entonces, nuestros esquemas mentales sometidos al reino de la tiniebla impenetrable nos han impedido el disfrute de la vida. El nuevo descubrimiento zen a través de la iluminación hace que el espíritu se sienta libre y en libertad; es sinónimo de espontaneidad, lo opuesto a la afectación. 

La afectación, el engolamiento, los aires místicos son síntomas del fracaso en la búsqueda de la verdad. 

El zen huye del artificio y de la intencionalidad. Lo "perfectamente natural", "lo no afectado" son muestras de la liberación. El espíritu ahora universalista, integrado en el cosmos, ya no se siente comprometido por y con nada y sin apegarse a nada se coloca libremente en una omnipresencia perfecta que equivale a una especie de perfecta inmovilidad. 

"Aplacad todas vuestras ansias, sed como ceniza fría y plantas marchitas; mantened la boca estrechamente cerrada, hasta que crezca en ella el musgo, sed inmaculados como puro lienzo blanco. Sed fríos e inanimados como un incensiario en un santuario abandonado. Símbolo del estado de la nada absoluta." 
El "satori" es, pues el estado donde cada uno encuentra el lugar que le corresponde en el flujo de la vida, identificándose con todo lo existente y amado. Alcanzar el "satori" equivale a descubrir el significado de la propia existencia. Experimentar el estado natural de la mente, del que emanan todas las buenas acciones y la armonía. Llegar a ser verdaderamente "humano", relacionándose con los demás con una conciencia y comprensión intuitiva totalmente desinteresadas. 

El "satori" es un estado interno, lleno de claridad y paz en el que logra en cada persona identificarse con todo lo que a uno le rodea y contemplar a la gente sin juzgarla. Para el hombre "iluminado" el "yo" pasa a no existir, alcanzando un estado de "pobreza" y "vacuidad" equiparable a una experiencia mística (el satori). 
EL SATORI, REMEDIO A UNA PATOLOGÍA GENERALEMENTE ACEPTADA 

La conducta patológica (de nuestro esquema mental) resulta ser la situación común a la mayoría de las personas y por tanto tiende a ser equivocadamente calificada como conducta "normal". El "satori" trata de recuperar el ritmo o el pulso genuino, es decir el estado propio y normal de cada individuo. 
Para ello es necesario: 

* Abandonarse a si mismo. 
* Vaciar nuestra mente de las imágenes aprehendidas y acumuladas. 
* Olvidarse, no atender a doctrinas, dogmas, a dioses y símbolos, como por ejemplo ocurre en la religión cristiana. 

Lo valioso del zen es su propuesta de conseguir la reconquista de la "vida diaria", mediante la captación y entrega al ritmo que pide cada cosa, cada acción en cada momento. 

El zen persigue recuperar el ritmo natural en los actos cotidianos a través de la captación del ritmo "genuino". Este pulso "original" y "espontáneo" supone la desaparición de los efectos de los malos hábitos, ampliamente extendidos en nuestra sociedad. 
LA PRÁCTICA ZEN: LA SUBLIMACIÓN DE LA VIDA DIARIA 
"Lo que cuenta no es lo que hacemos sino como lo hacemos". 

"No hay una acción que sea noble de por sí: lo será o no, según la manera en que el sujeto la realice". 

La práctica es el método principal y más adecuado de penetración en la esencia de las cosas. El zen demuestra con el "satori" que la acción es necesaria y además vivifica. 

Pero para ello es necesario liberarse de todos los temores de una conciencia proyectiva que trata de anticipar el futuro mediante el miedo y el deseo. La grandeza del hombre está en su vida cotidiana, en el ahora, el eterno ahora, el presente más inmediato. Una vez alcanzado el "satori" (la iluminación), la vida ordinaria está habitada por el espíritu. La mirada perspectiva de los ojos a las cosas pequeñas cotidianas se vuelve distinta. 

"Traer agua para beber y cortar leña para el fuego, son las cosas (las cosas sencillas) en las que reside el maravilloso Tao (el camino del conocimiento)". 

"Los demás, cuando comen, no comen sino que andan dando vueltas a los más diversos asuntos, dejándose molestar por ellos; si duermen, en realidad no es dormir lo que hacen, sino soñar un sinf’n de cosas.... " 

La meta del zen es concentrarse con intensidad en la realidad presente. "Viajar es estar vivo, pero llegar a alguna parte es estar muerto". 

LA ACTITUD PERFECCIONISTA 
El auto-perfeccionamiento supone una reafirmación del yo. Con la actitud perfeccionista se pretende dotar al "yo" de una serie de añadidos, reforzamientos para así acomodar o ajustar el "yo" de acuerdo con un canon de belleza o prestigio exterior a él. 

La actitud perfeccionista tiene como resultado: 

- Las tensiones 
- Las desilusiones 
- Las mentiras porque tan sólo persigue utopías: 
- Bienes y cuerpos sin sombras 
- Mañanas prefabricadas por la mente 
- Individuos tan bellos y tan perfectos que tan sólo podemos encontrar en las estrellas de las películas. 

La vida zen es renunciar al utópico y obsesivo perfeccionamiento, es no preocuparse sino por lo que se tiene entre manos, sin más ilusión que la de deleitarse en el perfume de una flor o el de una mujer que pasa junto a nosotros, en la contemplación de una obra de arte o en el gustar el crujido expansivo de una manzana partida entre los dientes. 

"La paz sólo se puede conseguir armonizando los elementos de la propia naturaleza". 
LA POSESIÓN Y EL DESEO 
La posesión de las cosas empobrece al hombre, mientras que la renuncia le enriquece. La posesión crea conmoción, provocada por la ansiedad que hace nacer en el hombre. Por último, la frustración de un deseo reprimido crea ansiedad. 
EL ZEN, GUÍA ESPIRITUAL DE LOS SAMURAIS 
El feudalismo japonés basado en una dictadura militar se sustentaba en la figura del "shogun", el generalísimo y en su casta de guardias-guerreros conocidos con el nombre de "samurais". 
La filosofía zen se convirtió en la guía espiritual de este grupo elegido de soldados. 

Los samurais, se encontraban bajo el amparo y protección del "shogun". Disfrutaban de una serie de derechos. Por ejemplo , llevar dos sables y hacer justicia por si mismos ante las clases inferiores. Sus comportamientos eran regidos por un estricto código de honor, el "bushido" o "Tao del Guerrero", muy influenciado por el zen. 

El zen de los samurais se fundamentaba en los siguientes principios: 

* El aprecio de lo real, de lo inmediato, de lo cotidiano. 
* La capacidad para favorecer la inspiración venida del interior. 
* El arrojo libre de toda consideración reflexiva. 
* La búsqueda de la energía vital en el zen. Zen como brevario energético. 

El "bushido" de los samurais es la adaptación del zen al arte militar que aún perdura reflejado en las artes marciales, riquísima fuente de inspiración sobre toda la vida japonesa. Todas las artes marciales que constituyen el "budo" contienen un fin espiritual. El ejercicio correcto a través del entrenamiento corporal lleva con el sacrificio a la madurez espiritual. 
EL ZEN Y EL ALMA JAPONESA 
"No hubo y no hay un japonés que no esté influido por el zen en sus más profundos sentimientos". 

El zen abarca todos los dominios de la vida popular japonesa: 

- La arquitectura, la poesía, la pintura, la jardinería, los ejercicios físicos, el artesanado, el comercio, el arte del té, el arte de disponer las flores (ikebana), las escuelas y los monasterios. 
EL SINTOÍSMO, EL ESPÍRITU "SINTO" 
El sintoísmo es la raíz más primitiva de la cultura japonesa. Sintetiza la unión de alma o yo japonés con el universo, con el yo cósmico y con la naturaleza. Fuera de la naturaleza el hombre japonés no estaría completo. El espíritu "sinto" supone la asimilación de los ritmos sutiles y primordiales de la Naturaleza, de la vida universal y se asemeja al espíritu "zen". 

Ambos persiguen la pérdida del sentimiento del "yo" como centro de atención del interés humano. La fijación en el propio yo es paralizadora y esclavizadora para el hombre. Multiplica las necesidades, las ilusiones, los deseos y las frustraciones. Todos ellos fuente de sufrimiento. 
"Si fijas la atención en ti mismo, tu espíritu será una traba". 

LA LÓGICA ZEN 

El zen quiere tomar al asalto la fortaleza de la insensatez y demostrar que nosotros vivimos psicológica y biológicamente de forma desnaturalizada. El zen apuesta por la negación del raciocinio lógico. Lo que realmente cuenta es la intuición activada en un despertar individual y único de manera espontánea. Se trata de alcanzar la intuición propia a través de la búsqueda del ritmo cósmico dentro del individuo. 

El zen es una vivencia y no un doctrinarismo por tanto exige una aproximación basada casi exclusivamente en la práctica. Posturas, ritmos del cuerpo y de la mente sirven de ayuda para alcanzar una actitud más integradora con el universo. La búsqueda de la serenidad y el enriquecimiento de la vida espiritual desde la no-intencionalidad (el wu-wei taoísta ) y desde la vida cotidiana es el objetivo que persigue el zen. 
LA NO INTENCIONALIDAD, LA NO FINALIDAD (el wu-wei taoísta) 
"Una vida dedicada, por paradójico que parezca, a la búsqueda de un fin está vacía de todo contenido; es una persecución incesante que "falla" siempre. Solo cuando no hay fin ni prisa quedan los sentidos humanos solamente disponibles para recibir el mundo". 

Occidente está obsesionado con el concepto de esfuerzo, de tensión continuada por la conquista y anticipación del futuro, de competitividad y eficacia. 

Para Oriente el concepto de esfuerzo se entiende como sentido del ritmo y goce de la realidad presente. 

"El tiempo no es nada, es una entidad minusválida que tienen mucho más de mental que de real". 
LOS MONJES ZEN Y LOS LAICOS 

La vida del monje es muy dura. No obstante abren sus monasterios a los laicos profanos en todos los ámbitos de la vida: Actividades artísticas y manuales, meditación etc... 

Algunos laicos acuden cada mañana a practicar un rato de "zazen" en el monasterio más próximo o bien privadamente en su domicilio. 

Al laico no se le exigen especiales renuncias, no se le imponen prácticas morales tan sólo se le orienta ayudando mediante tres ámbitos: 

* El "zazen" o meditación sentada. 
* El "gedo" que comprende las artes tradicionales: ceremonia del té, arreglos florales, dibujos etc... 
* El "budo" que comprende las prácticas de las artes marciales, el tiro al arco, el kendo o esgrima, el aikido y el yudo. 

EL "DO" 

En japonés el sufijo "do" significa "arte" o "camino", práctica aleccionadora sobre la manera de vivir, de la existencia. Aiki-do, Kon-do, Yu-do..., todos ellos ejercicios de entrega exclusivo a la tarea de la liberación. 

Casi cada profesión, cada artesanado está considerado en Japón como un "do", es decir un Tao o camino, algo similar a lo que se designaba en Occidente con el nombre de "misterio". 

Cada "do" era en un momento dado un método laico utilizado para el estudio de los principios adoptados del taoismo, del confucionismo y del budismo-zen. 

Las artes, los "dos", recogen por tanto, la sabiduría de las tradiciones que se remontan a varios siglos. 

En la vida diaria y cotidiana, en la vida profesional se presentan mil oportunidades de ejercitar la vivencia del ritmo auténtico que hace mención la filosofía zen: 

- Al dar un sencillo paseo. 
- Al soportar el vaivén del vagón del metro. 
- Al conducir un coche. 
- Al nadar en un lago. 

Cualquier sencilla actividad cotidiana puede estar impregnada de espíritu zen. Comportándose de forma certera, sólo atendiendo al dictado último y espontáneo, libre de toda intencionalidad, con un interés atento, una finura de sensibilidad auténtica y una ascética vivificadora. 

La manera equivocada de comportarse atendería a las siguientes prácticas: 

- Abandono al automatismo distraido. 
- Uso del malhumorado desdén. 
- La atención a normas exteriores como, por ejemplo, el que dirán o el dictamen publicitario. 
- Los malos y deshonestos hábitos. 

La manera acertada de comportamiento se resumiría en: 

* Configuración de la persona de acuerdo a su naturaleza. 
* Desnudarse o desprenderse del engaño de la construcción mental o concepción dualista en que nos encontramos inmersos: El bien-el mal, el premio-el castigo, el yo-el mundo exterior, lo bello-lo feo, la suerte-la desgracia... 
ZAZEN 
El zazen o meditación sentada trata de hacer transcurrir el tiempo de manera que no quede presidido por ninguna intención, ni siquiera la de desembarazarse de la intención. Tratar de alcanzar una toma de contacto entre el yo y el mundo exterior (ruidos, objetos y otras manifestaciones), entre el espíritu y su contenido. 

La contemplación sentada ayudada por una serie de posturas observadas - "Asanas" son las posturas de meditación observadas por la filosofía zen - persigue la imperturbabilidad de la esencia de la mente, lograr la pureza de la mente. 

Concentración sin pensamientos (vaciada de toda intención, intentando no pensar en nada). 

Al contrario que en la meditación "yoga" (dhyana yoga) donde se intenta concentrarse fija e intensamente en un objeto o en algo concreto, el zen trata de expulsar cualquier pensamiento de la mente. El objetivo perseguido es detener los procesos mentales que entretienen al hombre dándole la falsa idea de la realidad. 

La meditación zen es más bien una desconcentración, una meditación sin objeto ni fin que excluye el proceso discursivo de la razón y la intervención de la imaginación. La meditación zazen se contempla como un recurso de liberación de la mente que trata de evitar la conciencia objetivante que cosifica la realidad. 

El zazen trata de conseguir el ritmo energético-vibratorio adecuado para alcanzar un profundo recogimiento, con la atención desconectada de toda realidad, sin percibir el transcurso del tiempo ni del dolor. 

La meditación es una forma de estar en el mundo, no una posición física (postura de Buda). La meditación es un tanteo en la búsqueda del ritmo del cosmos. No se busca nada concreto, ni nada distinto de lo que ya se tiene. Tan sólo se intenta alcanzar una zona de encuentro donde corregir las deformaciones de nuestra visión dualista (bueno-mal, aceptación-culpa-pecado, acertado-equivocado....) 

El zazen trata de desembarazarse de todo tipo de pensamientos, imágenes y propósitos. Eliminar las distracciones (ruidos, olores, frío, calor etc....), todos los estímulos sensitivos, las preocupaciones, deseos y temores que ascienden del subconsciente con el fin de encontrar el vacío. Desterrar las sensaciones somáticas desagradables, pensamientos encadenados unos con otros que nos embargan confundiéndonos y haciendo nacer el sufrimiento. 

Todos los pensamientos no son más que un ir y venir vacío, sin substancia concreta, condenados a desaparecer en cada instante. El zazen intenta cortar las distraciones (el placer, el dolor), tomando serenamente conciencia de ellas y reduciéndolas a sus verdaderas proporciones, considerándolas como tan sólo una pequeña parte de un Todo. 

La meditación sentada o zazen se basa en la espontaneidad y en la no-intención cuyo fin es conseguir un estado desprovisto de toda intención y alcanzar un vaciamiento absoluto para así conquistar la imperturbabilidad y la pureza de la mente. 

Este sistema de meditación zen se enfoca como un descanso, muy útil para encontrar el ritmo vital o para recuperarlo. Este ritmo vital hace referencia al ritmo energético o vibratorio adecuado para alcanzar el profundo recogimiento, con la atención desconectada de toda realidad y sin percibir el transcurso del tiempo y del dolor. Corregir en úlltima instancia las deformaciones de nuestra visión dualista de la realidad. 
EL ETERNO AHORA Y LA ESPONTANEIDAD 
Para una conciencia clara no hay ni pasado ni futuro sino tan solo el presente. El ahora, el "eterno ahora". Hacer de la "naturalidad original perdida" un hábito saludable y cotidiano es el objetivo que persigue el zen cada minuto. Sosegar la continua agitación de los procesos mentales de nuestro temperamento, a través del control y de la relajación. 
LA RESPIRACIÓN EN ORIENTE: EL PRANA O EL KI 
La respiración es un medio de contacto con la energía cósmica denominado en sánscrito "Prana" y en japonés "Ki" (aliento/vitalidad) que inunda el cosmos y mantiene la vida. El "Ki" es la energía dinamizadora que disfruta de niveles, muy superiores a la fuerza física. 

El "Ki" es captado a través de los ejercicios de la respiración y sirve para construir todo el proceso de cambio espiritual en el camino del zen. La respiración en Oriente se diferencia sustancialmente de la de Occidente en que la primera es abdominal y la última torácica. La respiración oriental es refleja y pasiva, abandonándose y dejando que sea el aliento el que marque el ritmo de respiración. Dejarse respirar, ser respirado es el procedimiento utilizado. 
EL OJO DEL PRAJNA 

La sabiduría intuitiva zen o "prajna" permite penetrar en el carácter relativo de todo lo que parece ofrecer una solución o constituir una realidad segura. El ojo del prajna percibe y piensa que la posición humana no es sino persecución de fines que desencadenan otros fines, un deseo de objetos a los que la fuga del tiempo vuelve tan insustancial como el viento. 

La vida del hombre es una trampa fatal en la que el propio hombre es el predador y la propia presa al mismo tiempo. La toma de conciencia de la calidad de esta trampa fatal acontece cuando se produce una maduración y se asiste a una rotación en lo más profundo de nuestra conciencia. 
La trampa fatal consiste en la creación de artificios, ideales, ambiciones y actos auto-propiciatorios, siempre superfluos. 

El zen propone vivir "espontáneamente" pero sin buscar intencionadamente esa "espontaneidad". El zen también propone que cada cosa sea libre para ser lo que es, sin disociarse del mundo y sin esforzarlo en ordenarlo. 
SUTRAS 
En el zen la enseñanza doctrinal carece de valor frente a la "iluminación" espontánea, pero no obstante sus textos (sutras) son muy apreciados y utilizados. 

El discípulo-monje incrusta en su espíritu a fuerza de repeticiones innumerables la esencia de las enseñanzas de los sutras, de manera que llega incluso a constituirse en un reflejo condicionado de su proceder. 

La vida mental del monje se reparte entre la "meditación" y la "recitación" infinitamente repetida de los sutras. El sutra es recitado a modo de salmodia. 

La recitación repetida insistentemente se realiza de forma lenta en un principio y después cada vez más aprisa al son del batidor o molinete de oraciones. 

El texto-sutra se imprime en el cerebro del discípulo con el mismo rigor que la música tibetana de los lamas, dando ritmo a su mente; injertando en ella el concepto de "vacuidad" para de esta forma captar la realidad de forma intuitiva. 

Se persigue, una vez más, la anulación del proceso de raciocinio para obtener la "iluminación". 

La mente explora el sutra, rumia su enunciado y busca todas sus consecuencias. Del contenido del sutra, de todas estas ideas nuevas, tan sólo queda un poso, desapareciendo ante la presencia arrolladora de la realidad. 

En el zen la experiencia personal vivida se opone vigorosamente a la autoridad y explicación objetiva de los escritos sagrados, doctrinas e interpretaciones de sabios y eruditos. Siendo infinitamente más importante la experiencia de cada individuo. 

El sutra es tan solo un apoyo, una ayuda para crear el ambiente o el clima para preparar la eclosión necesaria para alcanzar el satori o iluminación. 
EL NUDO GORDIANO ZEN: LOS KOANS 
El koan es un conjunto de anécdotas y reflexiones ininteligibles y contradictorias propuestas por el maestro al discípulo, donde se exponen y plantean problemas que no tienen solución por la vía lógica; acertijos insolubles que encierran una contradicción per se. 

A través de la negación y la paradoja se pretende disgregar la conciencia racional, estimulando, al igual que el sutra, el preludio de la "iluminación". 

Los koans son en definitiva un compendio de dichos de famosos maestros zen pronunciados en determinadas situaciones. Koan significa textualmente "documento" o "disposición legal". 

En la actualidad se entiende por koan, la anécdota de un viejo maestro o el diálogo entre un maestro y un monje o también una apreciación o pregunta planteada por un maestro, una especie de prueba o examen. 

"El té es el sabor del zen, el sándalo es el perfume del zen, el koan es su escolástica" 

El discípulo da vueltas a la anécdota absurda (koan) no sólo durante el zazen o periodo de meditación sino en todos los momentos disponibles del día. El discípulo, entonces, se siente completamente estúpido, como si se hallase encerrado en un gran bloque de hielo, incapaz de moverse y de pensar. La mente siempre rumiando, hasta que la mente escapa al mundo de la lógica. 

Un koan que pudiera explicarse dejaría de serlo porque perdería su fuerza, la ininteligibilidad que actúa como nueva dimensión a través de la cual se abre un portillo hacia la "iluminación". El koan aporta un brutal shock de ilógica y una aspiración espontánea hacia la iluminación inmediata. El koan prepara a la mente para abandonar el reino de las ideas-cosas a fuerza de desengaños y desilusiones e iniciar así un nuevo camino hacia la realidad más real y sencilla, hacia las cosas tal como realmente son (las cosas-cosas). 
MANTRAS 

En los centros budistas diseminados por todo el mundo se practican ciertos cánticos llamados de alta energía acompañados de tambores, panderetas, cacerolas, moktaks (gongs), campanas y otros instrumentos se tratan de los mantras o especie de cancioncillas repetidas sucesivamente. 

El mantra simplemente protege la mente, facilitándole una palabra con completa connotaciones como una alternativa a las dolorosas asociaciones que se adueñan de la mente de las personas. Trata de expulsar de nuestra mente las corrientes mecánicas de asociaciones y relaciones que nos alejan de la visión global, totalizadora de la realidad. 
EL JARDIN ZEN 

El jardín zen persigue dar vida en el espectador, el significado de las esencias ocultas bajo las meras apariencias. Para ello se utiliza el espacio de un modo puro y simbólico. Por ejemplo a través de la confección de un paisaje seco con diseño de surcos y crestas perfectamente proporcionados; trazados en la arena con un rastrillo de bambú. 

Los elementos más empleados son la arena blanca, las rocas y el musgo. La piedra en el jardín zen rodeada de arena blanca, provoca ondas. La piedra simboliza la figura de un pensamiento que provoca ondulaciones (interferencias) distorsionando la realidad. El agua en reposo es el símbolo de la mente en reposo y refleja la realidad en toda su pureza. 

El más famoso jardín zen se encuentra en Kyoto (Japón) y es el jardín de Ryonji. Se trata de un "Kara senzui" o paisaje seco, formado por arena blanca rastrillada y rocas estratégicamente colocadas. Tan sólo 15 piedras sueltas en una extensión de arena trillada son los elementos que forman Ryonji. 

El arte zen se caracteriza por evocar, de forma sencilla la enseñanza del Mahayana (escuela budista que hace hincapié en elvacío y en la compasión como vehículos hacia la iluminación): 

" La forma es vacío y el vacío es forma" 

EL LOTO 

El loto es el símbolo budista de la iluminación pues sus raíces se hunden en el fango (de las pasiones humanas) mientras las hojas y flores se abren al Sol (símbolo de la pureza). 

EL HAIKU 

El haiku es la forma de poesía especialmente zen. Es la poesía más pura y sin artificios. En términos budistas esta breve composición de 17 sílabas, expresa la esencia de cada cosas. El "haiku" por tanto es la expresión de una iluminación temporal que nos permite penetrar en la vida de las cosas. 

EL TEATRO JAPONES "NÓ" 

El teatro japonés "Nó" ha tenido sus raíces en el zen. El silencio tiene una gran importancia y la historia más que contarse, se sugiere. El actor protagonista enmascarado y todos los demás actores hacen gala de tal economía expresiva que se ha llegado a describir el "Nó" como una "danza congelada". Esta actuación muda o interna hace que todo movimiento, por trivial que sea, adquiera un especial significado, hasta el punto de que variaciones minúsculas han dado lugar a diferentes escuelas de interpretación. Este silencio y estatismo en las representaciones "Nó" se rompen bruscamente mediante el grito ocasional de Hruuhh!. Y puede provocar que los espectadores den un salto en su butaca. 

EL IKEBANA O ARTE DEL ARREGLO FLORAL 

Para el espíritu zen existe una relación estrecha entre el cielo, el hombre y la tierra. Todos ellos son considerados como estados de la mente. El tallo alto de una planta representa el cielo, el tallo mediano representa al hombre y el tallo corto simboliza la tierra. El ikebana atiende a esto símbolos entre otros para confeccionar sus cuerpos y composiciones florales. 

CEREMONIAS ZEN 

Las ceremonias zen son numerosas y se practican de forma usual en la vida diaria japonesa. Como ejemplo podemos citar: 

* La reverencia: Implica sencillez, eliminación de todo lo innecesario, de manera que nada se interponga en el proceso de captación intuitiva de la realidad. 
* Ceremonia de la preparación y servicio del té: Siempre suele ir acompañada del aroma de la quema de incienso. 

ARTES MARCIALES ZEN 

Todas las artes marciales son luchas a vida o muerte con el propio ego. Se pueden utilizar para la autodefensa pero su verdadero objetivo es el conocimiento de uno mismo, que conduce a la realización. 

 TAESUNGKWAN
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Espero les haya resultado interesante 

FUENTE:INTERNET

El Zen… esa extraña filosofia que domina en las grandes corporaciones

¿Qué tienen en común el actor de cine Richard Gere, el mítico empresario Steve Jobs (1955-2011, Apple Computer Inc.), el deportista Tiger Woods (golf), el empresario en tecnología Kazuo Inamori (Kyocera Inc.), y muchos empresarios, banqueros, artistas, profesionales, y personas comunes? Que son budistas, o practican las herramientas del budismo para lograr la serenidad y paz espiritual que les permite ser exitosos en sus actividades. La sorpresa es que sólo una minoría de ellos son religiosos, la gran mayoría son laicos o de otras religiones distintas del budismo. Es que el budismo tiene una rama, por decirlo así, que es laica, no religiosa al estilo tradicional del budismo tibetano, que se llama Zen, y que está siendo descubierta y usada por todos aquellos que van gozando de sus beneficios. Este fenómeno es patente en las grandes corporaciones empresariales, y en las clínicas del mundo a través de herramientas como la Meditación de Atención Plena o Mindfulness, de uso en terapias antiestrés.
¿Qué es el Zen? Es una escuela del budismo que busca la sabiduría más allá de la racionalidad, a través de la experiencia del autoconocimiento interior del sujeto, y no de su conocimiento racional. Como tal, busca la esencia de la realidad, y a través de ella del mundo o entorno. El Zen postula que todo lo que nos rodea, incluyendo nosotros mismos y lo que sentimos, son sólo construcciones mentales, y por lo tanto en la medida de que dispongamos de una mente sana y abierta podremos tener acceso a una realidad y a un mundo también sanos y libres de inquietudes y ansiedades, sufrimientos según su jerga. La base para llegar a tener una mente así es la meditación; de ahí viene su nombre. Su origen está en la India y en sánscrito se llamó dhiana, que derivó en chan cuando llegó a China en el siglo VII, y luego a Zen cuando arribó a Japón. El fin del zen es el Nirvana o Iluminación, que equivale al despertar, al darse cuenta, al adquirir conciencia plena de lo que uno es. Esto no significa “irse a un cielo” sino descubrir la felicidad de vivir a plenitud el momento y el lugar en el que acontecen las cosas. Por eso se le llama también la filosofía del “aquí y ahora”.
El zen no es una religión, si bien deriva de una, que es el budismo. Es más bien una filosofía de vida y enfoque de la realidad, y por eso ha sido aceptado y apreciado en el occidente. El Zen es una disciplina que estudia la mente humana y su funcionamiento esencial. La preferencia viene del énfasis que pone el zen en la variable que más aproblema al humano moderno, el tiempo. La vida inquieta, llena de desafíos, de ambientes competitivos, causa estragos en la psiquis de las personas, y ha originado una nueva enfermedad que está de moda, el estrés. El Zen no es propiamente una terapia, pero su modelo mental permite revisar los paradigmas y arquetipos que caracterizan la vida moderna y la llenan de agobio, y presta las herramientas para lograr cambiarlos y adaptarlos a un vivir más sereno combinando las exigencias de vivir y ser exitosos con la necesidad de todo ser humano de lograr su felicidad.
¿Cómo lo logra? Conjuncionando algunas ideas básicas que subyacen en la plataforma ideológica del Zen, y dándoles un caracter instrumental. En el recuento que sigue no haremos mención de algunos aspectos de estudio del Zen como cuerpo de conocimientos y filosofía porque escapan al contexto de este artículo, pero baste decir que el Zen es rico en temas de estudio y hoy por hoy es una gran fuente de conocimientos para las neurociencias o la psicología y psiquiatría, por ejemplo. Esas ideas básicas, al alcance de todo el mundo, son:
  1. Todo, absolutamente todo, es una construcción mental. No existe fuera de nuestra mente. Nosotros creamos nuestra realidad. Si lo miramos didácticamente, el “levantarnos con el pie izquierdo” sería una muestra de cómo podemos crear un mal día a partir del estado de nuestra mente. Esta idea fue muy utilizada por Steve Jobs, de Apple Computer Inc., en el diseño de sus equipos como los Ipod y Iphones. Jobs, por ser budista zen, conocía el funcionamiento de la mente humana y fue capaz de crear las realidades que su mente quiso en la mente de sus clientes y usuarios; su éxito demostró la efectividad del método. En general, ésta es una de las ideas más recurridas por todos los estudiosos y practicantes del Zen, ya que les permite visualizar el efecto de sus esfuerzos y lograrlos. Así, el golfista Tiger Woods menciona que él “visualiza” donde quiere poner la bola, y ahí la pone. Un derivado anecdótico y gracioso de esta idea es toda la corriente pseudo científica denominada El Secreto, que postula una pseudo ley natural llamada Ley de la Atracción, según la cual todo estaría al alcance de todos, poco más o menos. Eso no existe.
  2. Llegamos desnudos y nos vamos desnudos, y durante toda la vida andamos desnudos. Lo único que tenemos es el momento presente, el que estamos viviendo. El pasado no está disponible, ya pasó, y nada podemos hacer para modificarlo. Y el futuro no es más que una ilusión, no existe. Sólo existe el presente. Por lo tanto, es muy poco lo que tenemos y debemos usarlo en algo que nos haga feliz. Esto obliga a definir contextos y prioridades en el diario vivir, de manera de cumplir con la misión que tenemos como seres humanos: ser felices en este tránsito humano. Aquí entran las distintas concepciones del “para qué estamos aquí”: ¿para acumular riquezas? ¿Acumular bienes materiales aún sacrificando a la familia? ¿Qué significa ser felices? ¿Dominar a otros nos hace más felices? Detrás de esta idea subyace el concepto de Optimización, del tiempo, los recursos, lo que sea. Por eso es que el Zen es la base ideológica de los sistemas de Calidad basados en el ser humano, como el de las 5 S´s del Japón, e incluso los basados en los procesos, como son las Normas ISO y similares.
  3. No somos lo que parecemos ser. Lo que se ve de nosotros es un constructo, una máscara llamada Ego, que se forma con todos los condicionamientos que vamos recibiendo a lo largo de nuestra vida. El Ego no es malo per se, pero el problema es que no nos enseñan a dominarlo, y a lo largo de nuestra vida es la fuente de infortunios y sufrimientos porque se basa en la comparación y en la decepción que trae lo comparado. El Ego nos obliga a desear lo que no tenemos y tienen los otros; eso nos provoca ansiedad, y es la base de la vida alocada que llevamos “para llegar a tener” y satisfacer el apetito de este Ego que nos domina. Como tal, es la identidad que llevamos con nosotros, mediante la cual somos distinguibles de los demás. El dominio del Ego es la batalla permanente de todos los que practicamos el Zen, porque de su dominio depende la conquista de nuestra serenidad mental y por ende de nuestra felicidad. En la doctrina se habla de “anular” al Ego, de llegar al estado de “vacío”, pero para vivir tranquilos no es necesario sumergirse en la doctrina budista zen; basta con dominar nuestro Ego, “nuestro caracter o temperamento” como lo llamamos corrientemente.
  4. Mirar la realidad tal como es. Esta ha sido una de las frases de batalla del Zen, enfatizando una de sus ideas básicas: la objetividad en la aprehensión de la realidad. Normalmente vemos lo que queremos ver, y eso lo condicionan nuestras creencias. El Ego es quien nos marca la pauta de como vemos e interpretamos la realidad, es quien nos define el mundo en el que nos desenvolvemos. Según las creencias que hayamos internalizado desde que nacemos, veremos de una u otra forma a los pobres, a los ricos, a los cristianos, a los judíos. El Zen, mediante sus herramientas y su enfoque conceptual, nos enseña a mirar a la realidad sin esos cristales que la distorsionan, mostrándola en toda su crudeza o su potencialidad. Esta capacidad del Zen es la más preciada por los estamentos empresariales ya que está comprobado que mejora sustancialmente las habilidades de toma de decisiones, al enfocarse dedicadamente en el fondo, en la esencia de las cosas o eventos, sin distraerse en las creencias que la rodean. La herramienta que más se utiliza en esto es la meditación, la que viene siendo utilizada en los negocios desde la reconstrucción del Japón luego de la Segunda Guerra Mundial. En los momentos actuales la empresa que campea en estos esfuerzos es el gigante del internet, Google, la que incluso ha puesto a disposición del público sus experiencias a través de los escritos de su director de su programa Zen, Chade-Meng Tan, especialmente su libro “Busca dentro de ti”. Estamos hablando del uso del Zen para obtener utilidades, ya que son grandes corporaciones con afan de lucro las que lo usan, las que no se caracterizan por emprender aventuras místicas ni de ningún tipo que las aleje de su objetivo principal, las utilidades.
  5. Los aspectos éticos del zen. El Zen, en si mismo, no tiene una plataforma ética ya que es una filosofía existencial. Esto significa que el practicante es quien define el modelo moral y ético que mejor acomode a sus valores o preferencias. Es decir, así como hay budistas zen también hay católicos zen o judíos zen. Como filosofía, no se asienta en cimientos valóricos, y así tanto Hitler como la Madre Teresa pudieron haber sido practicantes zen. Lo que el Zen hace es afilar la mente, y no marca ni manda el cómo o en para qué la usamos. Esta libertad de enfoque espiritual es otro de los ingredientes de su rápida y entusiasta aceptación en el occidente, sobretodo en aquellas sociedades en las que existen religiones oficiales u oficiosas preponderantes.
Habíamos mencionado que el Zen es mucho más que lo mencionado. Efectivamente, sus practicantes ayudan efectivamente en toda aventura intelectual y científica que signifique encontrar la esencia de la mente humana. La neurociencia, por ejemplo, encuentra en los científicos de enfoque Zen sus más fervientes investigadores. Esto tiene una razón de ser: el budismo, al decir de Albert Einstein, es la religión más científica entre todas las casi 3.000 religiones que existen en el mundo. Si cabe la extensión, el budismo es ciencia pura, y el Zen es la decantación conceptual del budismo. Tal es así que entre los científicos circula la certeza de que las enseñanzas budistas son similares en un 97% a la física cuántica y sus principios, como que muchos de ellos salieron de la doctrina budista, como el Principio de Indeterminación de Heisenberg, o la Estructura del Vacío de Bohr. 
En cuanto a las herramientas, no son totalmente privativas del Zen pero en su seno encontraron su esencia como instrumentos de mejora humana. Herramientas como la Meditación, la Visualización Creativa, el Yoga laboral, el arte de los haikus, la disciplina de los koans, son todas herramientas de uso común en los programas de mejoramiento ejecutivo de las grandes corporaciones que dominan los mercados del mundo. Asimismo es remarcable su influencia en las artes, a través del movimiento minimalista.
La gran pregunta: ¿son traspasables los beneficios del Zen, dada la diferencia cultural entre el occidente y sus orígenes asiáticos? La respuesta es Sí, y la razón es que los problemas son los mismos aquí que en Japón o en el África: la vida vertiginosa nos atrapa y nos tritura, y cualquier enfoque que nos ayude a ser productivos y felices al mismo tiempo, es bienvenido. Además, la práctica enseña que está siendo parte importante de las estrategias exitosas de los que saben, los grandes capitanes de negocios del mundo. Eso solo demuestra su efectividad.
 (Articulo publicado en SEMANARIO UNO, Bolivia, en su Edición Nº 507, por Carlos M. Duarte M, Ingeniero Comercial, Director de ZAZENco Consulting SRL, budista zen).

TaesungKwan Zen

Breves Cuentos e historias Zen para reflexionar

Nota:
Estos cuentos e historias no son de mi autoría, solo los comparto con ustedes porque debido a su brevedad y contenido, tienen el gran efecto positivo y ayudan mucho a la reflexionar,  estimulando el auto-analisis sin tener necesariamente que depender de una explicación sobre la moraleja del mismo.  

LOS MONJES Y LA CHICA
Dos monjes estaban peregrinando de un monasterio a otro y durante el camino debían atravesar una vasta región formada por colinas y bosques.
Un día, tras un fuerte aguacero, llegaron a un punto de su camino donde el sendero estaba cortado por un riachuelo convertido en un torrente a causa de la lluvia. Los dos monjes se estaban preparando para vadear, cuando se oyeron unos sollozos que procedían de detrás de un arbusto. Al indagar comprobaron que se trataba de una chica que lloraba desesperadamente. Uno de los monjes le preguntó cuál era el motivo de su dolor y ella respondió que, a causa de la riada, no podía vadear el torrente sin estropear su vestido de boda y al día siguiente tenía que estar en el pueblo para los preparativos. Si no llegaba a tiempo, las familias, incluso su prometido, se enfadarían mucho con ella.

El monje no titubeó en ofrecerle su ayuda y, bajo la mirada atónita del otro religioso, la cogió en brazos y la llevó al otro lado de la orilla. La dejó ahí, la saludó deseándole suerte y cada uno siguió su camino.

Al cabo de un rato el otro monje comenzó a criticar a su compañero por esa actitud, especialmente por el hecho de haber tocado a una mujer, infringiendo así uno de sus votos. Pese a que el monje acusado no se enredaba en discusiones y ni siquiera intentaba defenderse de las críticas, éstas prosiguieron hasta que los dos llegaron al monasterio. Nada más ser llevados ante el Abad, el segundo monje se apresuró a relatar alsuperior lo que había pasado en el río y así acusar vehementemente a su compañero de viaje.

Tras haber escuchado los hechos, el Abad sentenció: "Él ha dejado a la chica en la otra orilla, ¿tú, aún la llevas contigo?".  

Nota: En este cuento se resalta un aspecto del cual suelo hablar en otros artículos,  la malicia de ciertos actos muchas veces no está en la mente de la persona que los realiza sino en el corazón de quien los ve.
Además de que solemos llevar cargas que no son nuestras, juzgar y hasta inmiscuirnos en la vida de los demás  como si fuera la nuestra.
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EL ESTUDIANTE DESESPERADO
Un estudiante de artes marciales fue hasta su profesor y seriamente le dijo, “Soy un devoto al estudiar su sistema marcial. ¿Cuánto tiempo me tomará dominarlo?”. La respuesta del profesor fue improvisada, “Diez años”.

Impacientemente, el estudiante replicó, “Pero quiero dominarlo mucho antes que eso. Trabajaré muy duro. Practicaré a diario, diez o más horas al día si es necesario. ¿Cuánto tiempo tomaría entonces?” El profesor pensó por un momento, “veinte años”.

Nota:
La impaciencia complica básicamente todo aspecto de la vida incluyendo el aprendizaje. Muchas veces esta misma impaciencia o apuro por conseguir las cosas viene de la mano del capricho, la envidia o algún vacío que tenga la persona.

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LA CONFERENCIA DEL MONJE
Cierto día un monje muy famoso por sus discursos, enseñanzas y sabiduría, había sido invitado a dar una conferencia en una muy prestigiosa universidad de la india. La conferencia tenía como tema principal "La búsqueda de la felicidad", como habían varios expositores previos, el curioso monje daba algunas vueltas por el salón mientras los presentes, entre ellos periodistas, profesores y alumnos, escuchaban atentamente el resto de la conferencia.

Como es obvio el curioso monje, siempre muy bien acompañado por su séquito, se dio una vuelta por el banquete que estaba preparado para los invitados para cuando se culminaran las conferencias.

De pronto el monje oye el llamado de su nombre ya que era su turno de exponer. Todos estaban ansiosos y motivados a escuchar las palabras del monje. El presentador dice: "El monje expondrá, en esta conferencia sobre "la búsqueda de la felicidad", el tema: "De que trata la vida".

Acto seguido, el monje sube al púlpito, mira a todos, mientras todos estaban atentos y jubilosos. El monje los miraba atentamente, sorprendido y les preguntó: Con tantos dulces ricos y esos deliciosos jugos y té que tienen en el banquete... Porqué están allí sentados?, soltando una carcajada inmediatamente el monje bajo del púlpito y se dirigió al banquete para terminarse su té.

Nota:
Pues de eso precisamente se trata la vida: de hacer las cosas, no de esperar que alguien te diga que hacer. De disfrutar sin que alguien te diga que puedes o que no puedes disfrutar. De no vivir bajo preceptos establecidos ni bajo reglas obsoletas. La vida se trata de vivir. Es algo más de práctica que de teorías.

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LA ARAÑA
Un estudiante de meditación tibetano, mientras meditaba en su habitación, creía ver a una araña descendiendo en frente de él. Cada día la criatura amenazadora volvía, creciendo más y más cada vez. Tan asustado estaba estudiante, que fue donde su profesor a contarle su dilema. Le dijo que planeaba colocar un cuchillo en su regazo durante la meditación, así cuando apareciera la araña la mataría. El profesor le aconsejó en contra de este plan. En su lugar, le sugirió que trajera un pedazo de tiza a la meditación, y que cuando apareciera la araña, marcara una X en vientre de la araña. Y que luego le contara.

El estudiante volvió a su meditación. Cuando apareció la araña otra vez, se opuso al impulso de atacarla, e hizo lo qué el maestro sugirió. Cuando más tarde fue a contarle al maestro como le había ido, el profesor le dijo que se levantara su camisa y mirara su propio vientre. Ahí estaba la X.

Nota:
Todo está en tu mente, desde los fantasmas que te inculcan desde niño en las peelículas hasta los maléficos demonios en los que te fuerzan a creer en la mayoría de las iglésias. Una frase que siempre mensiono cuando quiero aconsejar a alguien que dice ver cosas malignas es: Desde que no creo en ningúna religión no he vuelto a ver demonios.  

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EL DISCIPULO LIMITADO 
A un discípulo que se lamentaba de sus limitaciones, le dijo el maestro, “naturalmente que eres limitado. Pero ¿no has caído en la cuenta de que hoy puedes hacer cosas que hace quince años te habrían sido imposibles? ¿Qué es lo que ha cambiado?”

“Han cambiado mis talentos”, respondió el monje.

“No, has cambiado tú”, dijo el maestro.

“¿Y no es lo mismo?”, dijo el discípulo.

“No, tú eres lo que tú piensas que eres, cuando cambia tu forma de pensar, cambias tú”.

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CONCENTRACION Y PIEDAD 
Un joven, preso de la amargura, acudió a un monasterio en Japón y le expuso a un anciano maestro:

—Querría alcanzar la iluminación, pero soy incapaz de soportar los años de retiro y meditación. ¿Existe un camino rápido para alguien como yo?
—¿Te has concentrado a fondo en algo durante tu vida? —preguntó el monje.
—Sólo en el ajedrez, pues mi familia es rica y nunca trabajé de verdad.

El maestro llamó entonces a otro monje. Trajeron un tablero de ajedrez y una espada afilada que brillaba al sol.

—Ahora vas a jugar una partida muy especial de ajedrez. Si pierdes, te cortaré la cabeza con esta espada; y si ganas se la cortaré a tu adversario.

Empezó la partida. El joven sentía las gotas de sudor recorrer su espalda, pues estaba jugando la partida de su vida. El tablero se convirtió en el mundo entero. Se identificó con él y formó parte de él. Empezó perdiendo, pero su adversario cometió un desliz. Aprovechó la ocasión para lanzar un fuerte ataque, que cambió su suerte. Entonces miró de reojo al monje. Vio su rostro inteligente y sincero, marcado por años de esfuerzo. Evocó su propia vida, ociosa y banal...

Y de repente se sintió tocado por la piedad. Así que cometió un error voluntario y luego otro... Iba a perder. Viéndolo, el maestro arrojó el tablero al suelo y las piezas se mezclaron.

—No hay vencedor ni vencido —dijo—, No caerá ninguna cabeza.

Se volvió hacia el joven y añadió:
—Dos cosas son necesarias: la concentración y la piedad. Hoy has aprendido las dos.

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EL PAIS DE LA RISA.
"Un maestro estaba comunicativo, y por eso sus discípulos trataron de que les hiciera saber las fases por las que había pasado en su búsqueda de la divinidad. Primero, les dijo, fuí conducido de la mano al País de la Acción, donde permanecí una serie de años. 

Luego volvió y me condujo al País de la Aflicción, y allí viví hasta que mi corazón quedó purificado de toda afección desordenada. 

Entonces fue cuando me vi en el País del Amor, cuyas ardientes llamas consumieron cuanto quedaba en mí de egoísmo. 

Tras de lo cual, accedí al País del Silencio, donde se desvelaron ante mis asombrados ojos los misterios de la vida y de la muerte. ¿Y fue ésta la fase final de tu búsqueda? le preguntaron. No, respondió el Maestro..., un día fuí llevado al santuario más escondido del Templo...Y fui conducido al País de la Risa."

Nota:
Personalmente considero que gran parte de las aflicciones y problemas en los que las personas se ven sumergidos es por falta de reir, de disfrutar, de tomarse las cosas con calma y de no tratar de evitar el estrés. Todos pasamos por penumbras, tragédias y dificultades pero todo depende de la cara que le pongamos a las situaciones. No todo lo que nos pasa en esta vida es positivo ni no todo es negativo pero si se puede aprender de todo y tratar de sacarle provecho.

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EN EL NOMBRE DE DIOS
Un visitante cristiano refería la historia a un monje budista zen acerca de un santo católicoque quería ir a visitar a un amigo suyo que estaba agonizando; pero, como le daba miedo viajar de noche, le dijo al sol, “en nombre de Dios, te ordeno que permanezcas en el cielo hasta que llegue yo a la aldea donde mi amigo agoniza”. Y el sol se detuvo en el cielo hasta que el santo llegó a la aldea.

El maestro budista zen sonrió y dijo, “¿no habría sido mejor que el santo hubiera vencido su miedo a viajar de noche?”.

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LA PAZ ESTA EN TI 
A un discípulo que siempre estaba quejándose de los demás, le dijo el Maestro,
”si es paz lo que buscas, trata de cambiarte a ti mismo, no a los demás. Es más fácil calzarse unas zapatillas que alfombrar toda la tierra”. 

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COMO NO SERAS UN BUDA 
A la muerte de su maestro, Ba se convirtió en monje peregrino, lo cual significa que no debía pasar más de una sola noche en un mismo sitio. Así estuvo peregrinando, sin morada fija, hasta llegar al monte Heng, en la provincia de Hunan, al sur del gran río Yangtsé.

Cerca de un monasterio solitario, en una roca que le pareció muy a propósito, se hizo una cabaña de ramas y empezó a dedicarse al zazen día y noche, inmóvil como un yogui de la india.

Al otro lado de la misma montaña de Heng vivía Nangaku, discípulo de Eno, el sexto patriarca Zen, desde hacía catorce años. En sus paseos Nangaku se había fijado varias veces en aquel monje inmóvil, haciendo zazen a todas horas, y un día se paró y le dijo:
—¿Qué haces tú ahí?
—Hago zazen —contestó Ba.
—¿Qué quieres conseguir con eso? —preguntó Nangaku.
—Llegar a ser un Buda (iluminado).

Nangaku no dijo nada. Fue a recoger una teja caída del monasterio y empezó a frotarla en una piedra. Ba, viéndole así un rato, dijo:
—¿Qué haces tú ahí?
—Estoy frotando una teja en una piedra.
—¿Para qué? —preguntó Ba.
—Para convertirla en un espejo.

Ba se echó a reír. 

Nangaku le dijo entonces:
—Igual de poco te vas a convertir tú en un Buda por sentarte. 


Nota
Esta enseñanza va mucho más allá del budismo zen practicado por monjes y discípulos, llega hasta nuestra vida cotidiana. Pretendemos ser, nos etiquetamos y así mismo hacemos con el resto de las personas, pretendemos que sean y las etiquetamos. Lo que somos lo somos por dentro, no por fuera. Como dije el dicho: El hábito no hace al monje.

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EL GRAN MILAGRO 
Bankei estaba un día hablando tranquilamente a sus discípulos, cuando su discurso fue interrumpido por un Padre de otra religión. Estos creían en el poder de los milagros y decían que la salvación venía de la repetición de las palabras sagradas.

Bankei se calló y preguntó al Padre lo que quería decir. El Padre comenzó a alardear que el fundador de su religión podía quedar sentado y quieto durante meses, u dejar de respirar durante muchos días, y pasar por el fuego sin quemarse.

El Padre preguntó, "¿qué milagros puede hacer usted?".

Bankei contestó sonriendo: "Bueno, yo como cuando tengo hambre y bebo cuando tengo con sed". 


Nota
Para culminar esta primera entrega de cuentos e historias relacionadas con las enseñanzas del budismo zen debo decir que así nos enseñan, generalmente, en la sociedad y en las religiones. Que las personas para ser líderes espirituales deben realizar grandes prodigios y milagros. Que alguien especial es aquel que hace maravillas y supera a los demás por sus super cualidades mágicas y ecepcionales. Pues mi respuesta es la siguiente: Todos somos iguales, tenemos prácticamente la misma capacidad de desarrollar diferentes cualidades y todos nacemos, crecemos y morimos, sin ecepciones. 

Historias Zen

Desterrando a un fantasma
La esposa de un hombre estaba muy enferma. En su lecho de muerte le dice, "¡Te amo demasiado!, no quiero dejarte, y no quiero que me traiciones. Promete que no verás otras mujeres cuando yo muera o volveré para rondarte.
Durante varios meses después de su muerte el marido evitó a otras mujeres, pero conoció a alguien y se enamoró. En la noche que se comprometieron, el fantasma de su difunta esposa se le apareció. Ella lo acusó de no cumplir con la promesa, y volvió todas las noches para atormentarlo. El fantasma le recordaba todo lo que habían pasado él y su prometida ese día, hasta el punto de repetir, palabra por palabra, las conversaciones que habían tenido. Esto lo trastornó tanto que no pudo dormir nada.
Desesperado buscó el consejo de un maestro Zen que vivía cerca del pueblo.
"Este fantasma es muy listo", dijo el maestro luego de oír la historia del hombre.
"¡Lo es!", contestó el hombre. "Recuerda cada detalle de lo que dije e hice. ¡Lo sabe todo!"
El maestro sonrió. "Deberías admirar a un fantasma así, pero yo te diré que hacer la próxima vez que aparezca."
Esa noche el fantasma regresó. El hombre hizo exactamente lo que le había dicho el maestro.
"Eres un fantasma muy sabio", dijo, "Sabes que no te puedo esconder nada. Si puedes responderme una pregunta, romperé el compromiso y permaneceré soltero por el resto de mi vida".
"Haz la pregunta", contestó el fantasma. El hombre sacó un puñado de frijoles de una gran mochila que estaba en el piso, "Dime exactamente cuantos frijoles tengo en mi mano".
En ese momento el fantasma desapareció y no volvió nunca más.

El Maestro campana
Un nuevo estudiante se aproximó al maestro Zen y le preguntó como podía prepararse para su aprendizaje. "Piensa que soy una campana", explicó el maestro. "Dame un golpe suave y tendrás un pequeño sonido. Golpéame duro y recibirás un repique fuerte y resonante".
Libros
Había un reconocido filósofo y docente que se dedicó al estudio del Zen durante muchos años. El día que finalmente consiguió la iluminación tomó todos sus libros, los llevó al patio y los quemó.
Buda cristiano
Uno de los monjes del maestro Gasan visitó la universidad en Tokio. Cuando regresó, le preguntó al maestro si alguna vez había leído la Biblia cristiana. "No", respondió Gasan, "por favor léeme algo de ella". El monje abrió la Biblia en el Sermón del Monte de San Matías, y empezó a leer. Después de leer las palabras de Cristo sobre los lirios en el campo, se detuvo. El maestro Gasan permaneció en silencio durante un largo tiempo. "Sí", dijo finalmente, "quien haya pronunciado estas palabras es un ser iluminado. ¡Lo que acabas de leerme es la esencia de todo lo que he estado tratando de enseñarte aquí!"
Persiguiendo dos conejos
Un estudiante de artes marciales se aproximó el maestro con una pregunta. "Quisiera mejorar mi conocimiento de las artes marciales. Además de aprender contigo quisiera aprender con otro maestro para aprender otro estilo. ¿Que piensas de esta idea?" "El cazador que persigue dos conejos", respondió el maestro, "no atrapa ninguno".
Una situación tensa
Un día mientras caminaba a través de la selva un hombre se topó con un feroz tigre. Corrió pero pronto llegó al borde de un acantilado. Desesperado por salvarse, bajó por una parra y quedó colgando sobre el fatal precipicio. Mientras el estaba ahí colgado, dos ratones aparecieron por un agujero en al acantilado y empezaron a roer la parra. De pronto, vio un racimo de frutillas en la parra. Las arrancó y se las llevó a la boca. ¡Estaban increíblemente deliciosas!
Concentración
Después de ganar varios concursos de arquería, el joven y jactancioso campeón retó a un maestro Zen que era reconocido por su destreza como arquero. El joven demostró una notable técnica cuando le dió al ojo de un lejano toro en el primer intento, y luego partió esa flecha con el segundo tiro. "Ahí está", le dijo el viejo, "¡a ver si puedes igualar eso!". Inmutable, el maestro no desenfundo su arco, pero invitó al joven arquero a que lo siguiera hacia la montaña. Curioso sobre las intenciones del viejo, el campeón lo siguió hacia lo alto de la montaña hasta que llegaron a un profundo abismo atravesado por un frágil y tembloroso tronco. Parado con calma en el medio del inestable y ciertamente peligroso puente, el viejo eligió como blanco un lejano árbol, desenfundó su arco, y disparó un tiro limpio y directo. "Ahora es tu turno", dijo mientras se paraba graciosamente en tierra firme. Contemplando con terror el abismo aparentemente sin fondo, el joven no pudo obligarse a subir al tronco, y menos a hacer el tiro. "Tienes mucha habilidad con el arco", dijo el maestro, "pero tienes poca habilidad con la mente que te hace errar el tiro".
Destino
Durante una batalla, un general japonés decidió atacar aún cuando su ejército era muy inferior en número. Estaba confiado que ganaría, pero sus hombres estaban llenos de duda. Camino a la batalla, se detuvieron en una capilla. Después de rezar con sus hombres, el general sacó una moneda y dijo, "Ahora tiraré esta moneda. Si es cara, ganaremos. Se es cruz, perderemos. El destino se revelará". Tiró la moneda en el aire y todos miraron atentos como aterrizaba. Era cara. Los soldados estaban tan contentos y confiados que atacaron vigorosamente al enemigo y consiguieron la victoria. Después de la batalla, un teniente le dijo el general, "Nadie puede cambiar el destino"."Es verdad", contestó el general mientras mostraba la moneda al teniente, que tenía cara en ambos lados.
Soñando
El gran maestro Taoísta Chuang Tzu soñó una vez que era una mariposa revoloteando aquí y allá. En el sueño no tenía conciencia de su individualidad como persona. Era sólo una mariposa. De pronto, se despertó y se encontró ahí acostado, una persona otra vez. Pero entonces pensó para sí mismo, "¿Era antes un hombre que soñaba ser una mariposa, o soy ahora una mariposa que sueña ser un hombre?"
Egoísmo
El Primer Ministro de la Dinastía Tang fue un héroe nacional por su éxito como estadista y como líder militar. Pero a pesar de su fama, poder, y salud, se consideraba un humilde y devoto Budista. A veces visitaba a su maestro Zen favorito para estudiar con él, y parecía que se llevaban bien. El hecho de ser primer ministro parecía no afectar su relación, que parecía ser la de un venerado profesor y un respetuoso alumno. Un día, durante su visita usual, el Primer Ministro le preguntó al maestro, "¿Su Reverencia, qué es el egoísmo de acuerdo al Budismo?" La cara del maestro se volvió roja, y con una voz condescendiente e insultante, le respondió, "¿qué clase de pregunta estúpida es esa?" Esta respuesta inesperada impactó tanto al Primer Ministro que se quedó callado y furioso. El maestro Zen sonrió y dijo, "ESTO, Su Excelencia, es egoísmo".

El ciego y la lámpar
Cuando un ciego se despedía de su amigo, éste le dio una lámpara. 
“Yo no preciso de la lámpara, pues para mí, claridad u oscuridad no tienen diferencia” -dijo el ciego.
“Conozco al respecto, pero si no la lleva, tal vez otras personas tropiecen con usted” -dijo su amigo.
-"Está bien"
Luego de caminar en la oscuridad tropezó con otra persona....
-“¡Huy!”-dijo el ciego.
-“¡Hay!” -dijo la persona chocada por el ciego en la oscuridad.
-“¿Usted no vio esta lámpara?” -dijo enojado el ciego.
-“¡Amigo! Su lámpara estaba apagada”

             El mudo y el papagayo

Un novicio preguntó a Zu Shou: Digamos que un individuo se ilumina pero no consigue expresarse con palabras, ¿con qué puede ser comparado?
-Con un mudo que prueba la miel.
-Digamos que un individuo todavía no ha alcanzado la Iluminación, sin embargo se expresa (al respecto) con palabras floreadas, ¿con qué puede ser comparado?
-Con un papagayo parlanchín

             El general y su reliquia

Había un general que estaba en su casa apreciando su colección de antigüedades, cuando de repente casi se le cae un precioso jarrón.
-¡Oh! ¡Qué susto!
Pensó: "Ya he dirigido millares de soldados, enfrentando diversas situaciones de vida o muerte y jamás me atemoricé. ¿Por qué será que hoy por causa de una vasija me asusté de esa manera?”.
Finalmente, él comprendió que el hecho de tener en su mente “deseo y rechazo” era la causa de su miedo. Entonces simplemente arrojó la valiosa vasija y la quebró.
                                                                                                                                              
Ni más ni menos

  Existía un hombre muy rico que a pesar de tener mucho dinero tenía una naturaleza mezquina. No soportaba el hecho de gastar ni siquiera un centavo de su dinero.
    Un hermoso día, el Maestro Ch`an (Zen) Mo (silencioso) Hsin (divino) fue a visitarlo.
    -El monje dijo: “Suponga que mi puño estuviera cerrado así para siempre, desde el nacimiento hasta la muerte, sin cambio; ¿cómo llamaría a esto?...”
    -“Una anormalidad (deformación).”
    -“Suponga que esta mano estuviera abierta así para siempre, desde el nacimiento hasta la muerte, sin cambio; ¿cómo llamaría a esto?...”
    -“Eso también sería una anormalidad.”
    -“Sólo es preciso que usted comprenda lo que acabamos de conversar, para que se convierta en una persona rica y feliz.

 
La puerta del paraíso
Un gran general preguntó al maestro:
-¿Realmente existen el paraíso y el infierno?
-¿Usted qué hace?
-Soy un general.
-¡Haa! ¿Qué general? ¡Mas bien parece un carnicero!
-¡¿Qué?! -dijo furioso el general- ¡Lo voy a matar!
-En este momento se abre la puerta del infierno.
-Disculpe, perdí mi postura...
-En este instante se abre la puerta del paraíso.

na rica y feliz.”
 
Si no hay trabajo, no hay comida
Hyakujo, un maestro Ch'an (Zen) chino, acostumbraba trabajar con sus discípulos aún teniendo ochenta años; cortando el pasto del jardín, limpiando el suelo y podando los árboles. Los discípulos sentían pena al ver trabajar tan arduamente al anciano maestro, pero ellos sabían que él no escucharía sus consejos de dejar de hacerlo. Entonces resolvieron esconder sus herramientas. Aquél día el maestro no comió. Lo mismo ocurrió el día siguiente, y el otro.
-El debe estar enojado porque hemos escondido sus herramientas. -pensaron los discípulos- Es mejor que las coloquemos nuevamente en su lugar.
El día que ellos lo hicieron, el maestro trabajó y comió como antes.
Por la noche simplemente los instruyó diciendo:
-"Si no hay trabajo, no hay comida".

Verdadera riqueza

Un hombre muy rico le pidió a Sengai que le escribiese algo para la continuidad de la prosperidad de su familia, de manera que ésta pudiese manterner su fortuna de generación en generación.
  Sengai tomó una larga hoja de papel de arroz y escribió: "El padre muere, el hijo muere, el nieto muere".
  El hombre rico se indignó y ofendió: "¡Yo le pedí que escribiese algo para la felicidad de mi familia! ¿Por qué realizó una broma de este tipo?".
  Sengai explicó tranquilamente: "No pretendí hacer bromas. Sí antes de su muerte su hijo muriera, esto lo heriría inmensamente. Sí su nieto se fuera antes que su hijo, tanto usted como él estarían destruidos. Pero si su familia, de generación en generación, muere en el orden que le describí, ése sería el curso más natural de la vida. Yo llamo a eso verdadera riqueza".

Cazando dos conejos

Un estudiante de artes marciales se aproximó a su maestro con una pregunta:
"Me gustaría aumentar mi conocimiento de las artes marciales. Además de lo que aprendí con usted, me gustaría estudiar con otro profesor para poder aprender otro estilo. ¿Qué piensa de mi idea?".
  "El cazador que acecha dos conejos al mismo tiempo", respondió el maestro, "corre el riesgo de no poder atrapar a ninguno."

El Ahora

Un guerrero japonés fue capturado por sus enemigos y encarcelado. Aquella noche no podía dormir, porque sabía que al día siguiente  iba a ser interrogado, torturado y ejecutado. Entonces surgieron en su mente las palabras de su maestro Zen: "El mañana no es real. Es una ilusión. La única realidad es el Ahora. El verdadero sufrimiento es vivir ignorando este Dharma (enseñanza)".
  En medio de su terror, súbitamente comprendió el sentido de estas palabras, se sintió en paz y durmió tranquilamente.

martes, 10 de marzo de 2015

MEDITACION ZEN

MEDITACIÓN ZEN “Las 13 vías de la meditación”

 Dentro de los 13 caminos de la meditación,  el Zen es parte esencial  al adentrarnos en el mundo de la meditación.
En este mismo instante que estás leyendo este artículo tu atención está focalizada en las líneas que estás leyendo, tu atención esta dirigida a comprender el significado de lo que estás leyendo, aunque suele ocurrir con mucha frecuencia que esto no sea así y tu atención este dispersa en varios pensamientos al mismo tiempo, con la añadidura de cierta prisa por acabar el articulo y pasar a otra cosa. Una técnica cercana al Zen  sería la de hacer  lo que estás haciendo  la de hacer  tan solo lo que estás haciendo incorporando la atención completa al instante presente, de esta forma estarás atendiendo con calma a la lectura además de ampliar el foco de atención a todo lo que ocurre en ti en este instante presente. Si estamos limpiando el polvo de los muebles de nuestra casa  sentiremos como el plumero se desliza por la madera y sus diferentes texturas, captaremos cualquier sensación abiertos a cualquier cambio que se pueda producir mientras solo limpiamos el polvo y solo importa lo que estamos haciendo en este instante.
Cuando nos sentamos a meditar en Zen sería como invertir el proceso anterior, en vez de focalizar desfocalizaremos  para no hacer nada, solo sentarse, solo la respiración en el vientre, solo ser. Por tanto todo lo que ocurra dentro y fuera de mi sucede y por tanto lo acepto sin más.
Una práctica para comenzar con la meditación Zen o ZaZen, una vez nos sentamos en postura (loto, medio loto u otras variantes de posturas en las cuales la espalda esté lo más erguida posible y el mentón metido hacia adentro) sería la de alargar la respiración al espirar, apoyando la inspiración en el plexo solar o boca del estómago y la expulsión  en el bajo vientre, lugar en donde se haya nuestro almacén de energía (dan tien).  Al sentarse implica mirar con los ojos entreabiertos, donde solo se entrevera  lo que está a unos 45 grados delante nuestro, de esa forma ayudara a estar presente en el instante sin hacer nada, solo respirar en el vientre de forma tranquila y sin esfuerzos.
Una práctica para iniciarse en la meditación Zen sería:
  • POSTURA: loto, medio loto u otras variantes de posturas en las cuales la espalda esté lo más erguida posible y el mentón metido hacia adentro.
  • MIRADA: al frente y a 45 grados, con los ojos entreabiertos vislumbrando sin prestar especial atención a ningún objeto. Esto  ayudará a estar presente en el instante sin hacer nada.
  • RESPIRACIÓN: alargar la respiración al espirar, apoyando la inspiración en el plexo solar o boca del estómago y la expulsión  en el bajo vientre, lugar en donde se haya nuestro almacén de energía (dan tien).
  • MENTE: hay que diferenciar entre pensamientos y mente, los pensamientos vienen y van y no haremos nada para retenerlos tan solo dejar ser, esto permite disolver emociones y mantener la focalización en el eterno ahora.              Ruben Cascia 
Hay multitud de variantes par trabajar este tipo de meditación:
1-      Una buena respiración para aliviar la ansiedad ante cualquier situación o antes de comenzar nuestra meditación diaria sería la de realizar una docena de respiraciones en donde modificamos la naturaleza de la espiración. O sea, que si de normal el abdomen se contrae al exhalar ahora voluntariamente lo hincharé y empujaré, sobre todo el bajo vientre, hacia abajo y hacia fuera. Esta respiración ayuda a liberar las angustias que se producen en el plexo y transformarlas en una fuente de energía pura en “dan tien” por lo que esta  respiración está especialmente indicada para personas en crisis emocional.
Un método práctico de emergencia para salir de un ataque de ansiedad en un momento de apuro es el de hinchar un globo pequeño, de los de agua, ya que nos obliga a realizar el ejercicio ya explicado. En la acción de intentar hinchar el globo el abdomen recibe un sobre esfuerzo tras el cual se haya la distensión y relajación de la musculatura abdominal.
2-      Mantener una pregunta o Koan sin esperar respuesta alguna, intentando que la mente se diluya ante una pregunta no racionalizable y de difícil comprensión. La más clásica para empezar es “¿QUIÉN SOY YO?” o un koan clásico:”MUESTRAME EL SONIDO DE UNA SOLA MANO AL APLAUDIR” “El universo entero es MU, ¿QUÉ ES MU?”.
3-      Contar las Respiraciones. Se cuentan las respiraciones de 1 a 10, bien en la espiración (mejor para los principiantes) o en la inspiración (más difícil).  Si pierdes la cuenta o llegas a diez comienza de nuevo. Para veteranos podemos contar 108.
4-      Meditación de la Mente Clara
Esta forma de meditación consiste en simplemente sentarse y ser consciente de lo que ocurre justo en el instante. En este ahora eterno, es un instante donde se oyen los pájaros cantando, voces de niños jugando, un portazo y como no, mi propia ansiedad si la hubiera junto a mis nervios y cualquier movimiento interno o externo. Todo pertenece al presente y debe de ser aceptado sin condiciones. En la mente clara no existe nada que sea considerado molesto, todo es como es.   Este tipo de meditación entra en un nivel donde se ha pasado por las anteriores prácticas.
   En conclusión podríamos decir que el Zen es una herramienta muy útil y  una forma de vida para mantenerte en tu centro, desarrollar el  poder personal de realización, presencia  y enraizamiento.